Hay ahora más de 160.000 casos de coronavirus registrados oficialmente en todo el Medio Oriente. El número de casos ha ido aumentando a un ritmo de alrededor de 8.000 al día. El mayor número de casos se encuentra en Irán, Turquía, Israel, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Muchos países de la región notifican un pequeño número de casos debido a la falta de coherencia en la recopilación de datos sobre el virus, lo que hace que no esté claro el grado de exactitud de las cifras oficiales.
Turquía ha tenido varios miles de nuevos casos diarios durante las últimas semanas, ya que su número de casos aumentó a 56.000. Irán tiene 71.000 casos y es el país más afectado de la región. Por el contrario, muchos de los Estados del Golfo tienen un alto número de casos per cápita. Por ejemplo, el pequeño Bahrein tiene 1.100 casos y Qatar 2.900. Los Estados del Golfo, a pesar de cerrar los aeropuertos y poner en marcha medios de alta tecnología para controlar el brote, no han sido capaces de detener el virus.
En cambio, el Reino de Jordania y la región del Kurdistán de Irak han sido de los que más éxito han tenido en frenar el crecimiento del COVID-19. En Jordania, con los cierres impuestos por el ejército, hay 389 casos registrados. El Líbano también afirma haber frenado el brote a un ritmo lento, con poco más de 600 casos.
Otros países, como Libia, Yemen y Siria, carecen de claridad en sus informes, ya que se encuentran en plena guerra civil y no hay forma de poner a prueba a la población en la mayor parte del país. También hay preocupación por Egipto e Irak, dos grandes países con solo 3.000 casos entre ellos. No está claro si estos países han sido capaces de probar o vigilar adecuadamente el virus. Arabia Saudita, por el contrario, tiene 4.400 casos y actuó con prontitud para restringir los viajes y detener las peregrinaciones.
Ahora la región debe prepararse para el Ramadán, momento en el que las familias suelen reunirse para comer. Por el lado positivo, el período también incluye el ayuno y quedarse en casa viendo nuevas series de televisión. Sin embargo, habrá preguntas sobre cómo continuar los cierres durante el Ramadán en la región. También existe la preocupación de que el virus pueda propagarse a algunas zonas vulnerables, como Gaza o a los campos de refugiados para sirios en el norte de Siria.