Las autoridades de Marruecos dijeron que “rechazan categóricamente” un informe de Amnistía Internacional en el que se afirma que el gobierno utilizó un software de vigilancia para espiar por teléfono a un destacado periodista y activista de los derechos humanos.
En un informe publicado esta semana, Amnistía dijo que el análisis forense que llevó a cabo en el teléfono móvil de Omar Radi indicó que sus comunicaciones fueron monitoreadas desde enero de 2019 usando tecnología desarrollada por la compañía israelí de hackers a sueldo NSO Group.
En un comunicado publicado el viernes pasado, las autoridades marroquíes rechazaron las “acusaciones infundadas” de Amnistía, diciendo que el informe sirve a agendas motivadas por la hostilidad contra Marruecos y los competidores en el mercado de la inteligencia.
El director local de Amnistía, Mohamed Sektaoui, fue convocado por las autoridades el viernes y se le pidió que proporcionara pruebas “tan pronto como sea posible”, según el comunicado.
Radi fue interrogado por la policía el jueves por sospechar que recibía fondos vinculados a los servicios de inteligencia extranjeros. Descartó las acusaciones como “ridículas”.
Radi fue arrestado el año pasado después de un tuit que defendía a los manifestantes antigubernamentales. Posteriormente fue juzgado en marzo de este año, acusado de insultar a un juez con su tuit que criticaba las sentencias de prisión dictadas a los líderes de la protesta. Recibió una sentencia de cuatro meses de cárcel suspendida y una multa de 50 dólares.
Amnistía ha solicitado a un tribunal israelí que revoque la licencia de exportación del Ministerio de Defensa de la NSO debido a las múltiples acusaciones de hackeo informática.
El caso está en curso y Amnistía dijo a principios de este mes que esperaba una sentencia “pronto”.
La NSO está siendo demandada en los Estados Unidos por el servicio de mensajería WhatsApp por supuesto ciber-espionaje a activistas de derechos humanos y otros.
La empresa israelí dice que solo concede licencias de su software a los gobiernos para “luchar contra el crimen y el terror” y que investiga las alegaciones creíbles de uso indebido.
Sin embargo, la empresa ha estado en los titulares desde 2016, cuando los investigadores la acusaron de ayudar a espiar a un activista en los Emiratos Árabes Unidos.
Fundada en 2010 por los israelíes Shalev Hulio y Omri Lavie, NSO Group tiene su sede en el centro tecnológico de Herzliya, cerca de Tel Aviv. Dice que emplea a 600 personas en Israel y en todo el mundo.