El miércoles, el líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, llamó al intercambio de disparos de la noche anterior con Israel un incidente “importante y sensible”.
“Lo que pasó ayer en el sur de Líbano es una medida importante y sensible para nosotros, pero no voy a comentarlo. En cambio, lo dejaré para más adelante”, mencionó en un discurso con motivo de la próxima festividad islámica de la Ashura que se emitió en el canal de televisión de Hezbolá al-Manar.
Según la investigación inicial de las FDI sobre el incidente, el martes a las 22:40 horas, francotiradores de Hezbolá dispararon dos veces con un arma de fuego a las tropas de inteligencia de combate que operaban cerca de la comunidad israelí de Manara, cerca de la frontera con Líbano. Los disparos, efectuados desde 200 a 300 metros de distancia, no dieron en el blanco y alcanzaron un objeto cercano.
En respuesta, la artillería israelí disparó varias bengalas y proyectiles de humo al aire mientras las tropas buscaban en la zona posibles brechas fronterizas. Poco después, los aviones israelíes bombardearon varios puestos de observación de Hezbolá cerca de la frontera, según dijeron los militares.
Los que aparentemente fueron los primeros ataques aéreos israelíes contra objetivos de Hezbolá dentro de Líbano desde la segunda guerra de Líbano del 2006 tenían por objeto indicar al grupo terrorista que las FDI reaccionarían a los ataques con más fuerza que hasta ahora, pero que tampoco responderían con tanta agresividad como para obligar a Hezbolá a tomar represalias y arriesgarse a una guerra total.
El miércoles pasado, la fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en Líbano, la FPNUL, anunció que iba a iniciar una investigación sobre el incidente.
El intercambio del martes por la noche se produjo en medio de las persistentes tensiones a lo largo de la frontera después de que Hezbolá jurara el mes pasado vengar la muerte de uno de sus combatientes en un ataque aéreo en las afueras de Damasco el 20 de julio que fue ampliamente atribuido a Israel.
El miércoles por la noche, las FDI señalaron que permanecían en alerta máxima tras el choque fronterizo con Hezbolá.