El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas expresó el miércoles en una conferencia de prensa con el presidente de Chile, Sebastián Piñera, que el lado palestino busca negociaciones basadas en resoluciones internacionales y una solución de dos estados a lo largo de las fronteras de 1967.
En un discurso pronunciado en el palacio presidencial en la capital chilena de Santiago luego de conversaciones oficiales con Piñera, Abbas enfatizó que “Jerusalén es un territorio ocupado desde 1967, y es la capital del estado de Palestina” que está “abierta para todos los creyentes de las tres religiones; Cristianismo, Islam y Judaísmo”.
Abbas se refirió al plan de paz que propuso en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y luego fue adoptado por la última cumbre árabe en Arabia Saudita.
El plan exige la celebración de una conferencia internacional de paz basada en resoluciones internacionales, la formación de un mecanismo internacional multilateral que ayude a las dos partes en las negociaciones para resolver todos los problemas de estatus permanente de acuerdo con los Acuerdos de Oslo, y lograr la admisión como miembros Naciones Unidas, es decir, que establece condiciones antes de que las partes negocien.
Abbas dijo que respeta la fe judía y ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas del Holocausto; que consideró como uno de los peores crímenes de lesa humanidad.
En marcado contraste con sus discursos en sus giras, a finales del mes de abril, en un largo e incoherente discurso en Ramallah en una rara sesión del Consejo Nacional Palestino, Abbas abordó varias teorías de conspiración antisemita durante lo que llamó una “lección de historia”, mientras trataba de demostrar que la conexión judíos de 3.000 años del pueblo judío con la Tierra de Israel es falsa.
Abbas dijo que su narración estaba respaldada por tres puntos hechos por escritores e historiadores judíos, el primero de los cuales es la teoría criticada como antisemita de que los judíos asquenazíes no son los descendientes de los antiguos israelitas.
Señalando el libro de Arthur Kessler “La Decimotercera Tribu”, que afirma que los judíos Ashkenazis descienden de los jázaros, Abbas dijo que los judíos europeos, por lo tanto, “no tenían vínculos históricos” con la Tierra de Israel.
Continuó afirmando que el Holocausto no fue el resultado del antisemitismo, sino más bien de la conducta social de los judíos, [de los intereses] y de los asuntos financieros”.