Decenas de parlamentarios jordanos emitieron el domingo una declaración en la que condenan el plan británico de designar a Hamás en su conjunto como organización terrorista por considerar que socava la “causa palestina”.
Mientras que Hamás es designada como organización terrorista por Israel, Estados Unidos, Canadá, Japón, la Unión Europea y Egipto, la mayoría de los países europeos separan a sus dirigentes políticos de sus actividades terroristas y definen sólo a su ala militar, las Brigadas Izzadin al-Qassam, como grupo terrorista.
La semana pasada, sin embargo, Gran Bretaña decidió romper el molde y anunciar sus planes de llevar a cabo una designación global, ilegalizando así a Hamás en su conjunto.
Como era de esperar, Hamás y otros grupos terroristas palestinos condenaron la decisión y el domingo se les unieron 75 -de 130- diputados jordanos, que tacharon la decisión de “acto de agresión contra el pueblo palestino y la nación árabe”.
La decisión británica, según el comunicado, “recompensa la ocupación sionista que mata a civiles palestinos… e impone un asedio a los ciudadanos de Gaza”.
“Pedimos al gobierno británico que dé marcha atrás en esta medida que apoya la agresión y la represión que practica Israel”, concluyen los diputados jordanos.