En un acto de reconocimiento, Buenos Aires cambiará el nombre de una estación de metro en tributo a Raquel Liberman, una judía clave en la lucha contra la explotación sexual en Argentina.
Un renombramiento significativo: Callao – Raquel Liberman
De acuerdo con La Nación, el cambio se llevará a cabo en la estación Callao, ubicada en el distinguido barrio de Recoleta. La estación se llamará Callao – Raquel Liberman, acompañado de información que narra la valiente lucha de esta mujer contra la mafia judía Zwi Migdal, que operaba una red de explotación sexual.
Originaria de lo que ahora es Ucrania y posteriormente criada en Polonia, Liberman llegó a Buenos Aires en 1922. Venía con la ilusión de encontrarse con su esposo y comenzar una vida renovada. Sin embargo, la trágica noticia de su muerte debido a la tuberculosis cambiaría su destino.
Con 23 años y la responsabilidad de sus hijos, Raquel tuvo que optar por la prostitución. Operando bajo el control de Zwi Migdal, Liberman fue una entre muchas mujeres sometidas por la organización. En ese período, la prostitución en Argentina era legal, siempre y cuando las mujeres accedieran por voluntad propia. Sin embargo, Zwi Migdal se especializaba en engañar a mujeres de Europa del Este para traerlas a Argentina bajo falsas pretensiones y posteriormente sumirlas en la prostitución.
La lucha de Liberman contra Zwi Migdal
Con el paso del tiempo, Raquel Liberman intentó comprar su libertad a los proxenetas, pero estos se negaron rotundamente, sometiéndola a continuas amenazas y acosos.
En un acto de valentía en 1929, Liberman denunció a Zwi Migdal ante las autoridades. Su testimonio fue crucial para que altos funcionarios de la policía y la justicia emprendieran acciones concretas contra la organización. Estas acciones culminaron con la detención, deportación y confiscación de activos de muchos de sus integrantes. Finalmente, en 1935, tras un juicio ampliamente cubierto por los medios, Zwi Migdal fue desmantelada y Argentina ilegalizó la prostitución.
Un conjunto de correspondencia y documentos de Liberman, descubiertos en 1996, revitalizó el interés en su historia, inspirando a diversos historiadores y artistas a examinar y retratar su legado y contexto histórico.
Reconocimientos a una luchadora
“El legado de Raquel Liberman, víctima del engaño y la prostitución, pero que resistió con coraje a la más peligrosa red de trata en Argentina, ha sido ampliamente documentado”, señaló Patricia Vischi, miembro del consejo legislativo de Buenos Aires, impulsora de la iniciativa para renombrar la estación.
Adicionalmente, en 2020, la metrópolis le rindió homenaje a Liberman al instalar una placa conmemorativa cerca del sitio donde antiguamente operaba uno de los prostíbulos en el que trabajó, específicamente en el barrio judío de Once.