El ministro de Inmigración de Canadá, Marc Miller, anunció que Canadá acogerá a las familias extensas de ciudadanos canadienses que se encuentran en la zona afectada por la guerra en Gaza.
Esta medida entrará en vigor a partir del 9 de enero y permitirá a los ciudadanos canadienses reunirse con sus familiares, incluyendo cónyuges, parejas de hecho, hijos, nietos, hermanos, familiares directos, padres y abuelos, independientemente de su edad.
El cambio de política tiene como objetivo principal garantizar la seguridad de las personas, ya que la crisis humanitaria en Gaza ha convertido la región en un lugar prácticamente “inhabitable”, según declaraciones de Miller.
Hasta el momento, el enfoque del gobierno canadiense se había centrado en la evacuación de más de 600 ciudadanos canadienses, así como sus cónyuges e hijos, de Gaza. Con la implementación de esta medida, se estima que cientos más podrían ser reasentados en Canadá mientras continúan los combates.
Sin embargo, Miller advierte que la situación de salida de Gaza es “extremadamente difícil” y puede que no sea factible para todos debido a diversos desafíos y riesgos. El ministro también ha instruido a los funcionarios de inmigración a dar prioridad a las solicitudes de residencia permanente para los palestinos.
Los nuevos llegados deberán cumplir con los procedimientos habituales, incluida la presentación de documentación y controles de seguridad. Además, se someterán a un proceso de control biométrico en El Cairo antes de embarcar en vuelos con destino a Canadá.
La decisión de Canadá de acoger a las familias de los ciudadanos canadienses en Gaza ha sido elogiada por grupos como el Consejo Nacional de Musulmanes Canadienses, que destacaron la importancia de ampliar los criterios de elegibilidad en medio de la difícil situación que enfrentan muchos canadienses que huyen de Gaza.