El jefe de Hezbolá, Hassan Nasrallah, habla de las negociaciones preliminares auspiciadas por Occidente para intentar garantizar una solución diplomática al conflicto entre Israel y Hezbolá antes de que las tensiones degeneren en una guerra total.
“Ahora tenemos la oportunidad de devolvernos los territorios libaneses de los que Israel se apoderó, como las granjas de Shebaa, gracias a que nos pusimos del lado de Gaza y su pueblo, pero cualquier conversación al respecto solo debería producirse tras el final de la guerra contra Gaza, y esta es nuestra postura oficial”, afirma, sin pruebas, que Israel estaría dispuesto a ceder territorio a Líbano a cambio de un acuerdo que resuelva la disputa sobre la frontera terrestre.
Nasralá afirma que Hezbolá ha llevado a cabo unas 670 operaciones militares en la frontera libanesa-israelí desde el 7 de octubre, destruyendo un “gran número de vehículos y tanques israelíes”.
También afirma, sin pruebas, que Israel está encubriendo bajas en su bando.
Nasralá también elogia a los proxies iraníes en Irak por sus ataques contra las fuerzas estadounidenses en la región, añadiendo que tienen una “oportunidad histórica” para deshacerse de las tropas norteamericanas.
No obstante, acusa a Estados Unidos de ampliar el conflicto con sus acciones contra los rebeldes hutíes, que interrumpen las rutas marítimas del mar Rojo desde el 7 de octubre.