La policía investiga un incidente en Oak Park, Michigan, tras reportes de un hombre que profirió insultos antisemitas y arrojó objetos a personas fuera de una sinagoga.
El suceso ocurrió alrededor de las 9 a.m. del jueves en el estacionamiento de la Congregación Beth Shalom. Testigos identificaron al agresor como un hombre blanco de cabello oscuro y espeso y barba larga, conduciendo una camioneta Chevrolet.
Según los reportes, el hombre insultó a Alicia Nelson, quien se dirigía a la oficina de la sinagoga con su esposo, el rabino emérito David Nelson. Le gritó “¿Cómo estás, asesina de bebés?”, y “¡Maldita perra!”, antes de estacionarse cerca de un centro infantil. Al regresar, confrontó a otra empleada judía de la sinagoga, a quien insultó refiriéndose a los palestinos y Gaza, y se autodenominó una “odiadora de judíos”, lanzándole un par de guantes de trabajo envueltos en plástico.
David Nelson indicó que el atacante parecía buscar confrontar a alguien más de la comunidad judía. La policía confirmó que el objeto lanzado eran guantes de trabajo. Este incidente se suma a una serie de actos antisemitas dirigidos contra instituciones judías en el contexto de la guerra reciente entre Israel y Hamás, incluyendo vandalismo y amenazas de bomba falsas.
Tras el incidente antisemita en la Congregación Beth Shalom de Oak Park, Michigan, donde un hombre insultó a miembros de la comunidad judía y lanzó objetos, líderes locales han pedido moderación en las reacciones. Howard Fridson, presidente de la sinagoga, calificó el suceso como la acción de “un loco en un automóvil gritando por la ventana” en declaraciones al Detroit Jewish News. Fridson expresó su deseo de que este incidente no se magnifique más allá de lo ocurrido.
Por su parte, el teniente Ryan Bolton de la policía de Oak Park indicó al Detroit Free Press que la investigación no ha encontrado pruebas de que el sospechoso hiciera menciones explícitas a Gaza o a los palestinos. Erik Tungate, administrador de la ciudad, condenó el incidente, reafirmando el compromiso de la ciudad con la diversidad y la seguridad de todos sus residentes.
Alicia y David Nelson, quienes fueron blanco de los insultos, afirmaron no haber sufrido daños físicos, aunque reconocieron el impacto emocional del evento. “No fuimos abordados físicamente, no fuimos amenazados físicamente”, dijo Alicia a Fox 2 Detroit, agradeciendo que la situación no escalara a mayores. David, por su parte, describió el incidente como parte de un aumento preocupante del antisemitismo, el cual consideró el más significativo de su vida.