La National Unity Party ha presentado un proyecto de ley para cancelar el próximo receso del Knéset, programado para comenzar a fin de mes y extenderse hasta el 27 de octubre.
“Tomar un receso de tres meses en este momento, mientras 120 rehenes siguen en manos de Hamás, miles aún están desplazados de sus hogares y miles de hombres y mujeres de las fuerzas de seguridad están siendo llamados a servir y se ven obligados a dejar sus hogares, sus familias y sus lugares de trabajo, perjudica la supervisión del gobierno durante la guerra, así como el interés público”, afirmó el partido en un comunicado.
El Knéset está llevando a cabo “discusiones críticas” sobre temas como el servicio militar haredí, la extensión del servicio de conscriptos y reservistas, y la rehabilitación del norte del país, señala el comunicado. Así como los soldados israelíes “no están de vacaciones”, tampoco deberían estarlo los funcionarios electos, argumenta National Unity.
Este anuncio se produce una semana después de que el diputado de Yisrael Beytenu, Oded Forer, hiciera un llamado similar al presidente del Knéset, Amir Ohana, para cancelar el receso.
Recordando el llamado fallido de su partido para cancelar el receso anterior del Knéset, que se extendió del 7 de abril al 19 de mayo, Forer dijo que los legisladores ahora “tienen la oportunidad de aprender de los errores del pasado y hacer lo mínimo requerido para cambiar la situación”.