BEIRUT – Hassan Nasrallah, el líder del grupo terrorista Hezbolá de Líbano, rechazó el viernes lo que él llamó como los «términos de mediación de EE.UU.» en la disputa fronteriza y marítima con Israel.
Nasrallah dijo en su discurso que Washington “utiliza las negociaciones” para discutir e incluso amenazar con humillar las capacidades del grupo terrorista al plantear una declaración israelí de que Hezbolá tiene fábricas de misiles de precisión.
El líder terrorista, que apareció en una gran pantalla frente a una multitud de seguidores en el distrito sureño de Beirut, Dahiya, admitió que su grupo tenía armas, pero negó que las estuviera produciendo.
“Hasta ahora, no hay fábricas de misiles de precisión en el Líbano”, dijo.
Sin embargo, amenazó por primera vez con que Hezbolá podría considerar la creación de tales centros si Washington continuaba utilizando las negociaciones de demarcación fronteriza para discutir las capacidades de su grupo.
Dijo que el Líbano tiene derecho a la autodefensa. “Los americanos no están lidiando con esto. Es nuestro derecho tener armas para proteger a nuestros países, y es nuestro derecho producir cualquier tipo de arma”, dijo el líder terrorista.
Un funcionario de Estados Unidos está mediando conversaciones entre Israel y Líbano, que técnicamente siguen en guerra, con la finalidad de llegar a un acuerdo para resolver la disputa territorial. Washington considera a Hezbolá un grupo terrorista.
Se cree que Israel ha bombardeado muchos misiles de precisión en su ruta desde Irán hacia Líbano, principalmente a través de Siria.
En su discurso ante la ONU el pasado mes de septiembre, el Primer Ministro Benjamin Netanyahu habló de la existencia de tres instalaciones en Beirut que están siendo utilizadas por un grupo terrorista apoyado por Irán para ocultar instalaciones subterráneas para la producción de misiles de alta precisión.
El Ministerio de Relaciones Exteriores del Líbano dijo a principios de esta semana que Jerusalén y Beirut estaban a punto de establecer una estructura para las negociaciones bajo los auspicios de las Naciones Unidas y la supervisión de la demarcación de la frontera por parte de Washington. La demarcación es fundamental para el acceso del Líbano a los recursos de petróleo y gas.
Israel declaró que está dispuesto a participar en las negociaciones facilitadas por los Estados Unidos.
Israel y el Líbano afirman tener unos 860 kilómetros cuadrados de espacio marítimo dentro de sus zonas económicas exclusivas.
Nasrallah dijo que apoya las posiciones del gobierno libanés en las conversaciones.