Una demanda federal en Manhattan apunta contra organizadores y simpatizantes de las protestas propalestinas en la Universidad de Columbia, a quienes se acusa de actuar como “brazo de propaganda” de Hamás y de operar como su “empresa interna de relaciones públicas” tanto en Nueva York como en el campus.
El recurso legal fue presentado por nueve ciudadanos estadounidenses e israelíes afectados por el ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023. Entre los demandantes hay familiares de personas asesinadas o secuestradas, así como miembros de la comunidad universitaria que alegan haber sido hostigados.
La acusación sostiene que desde 2023 los demandados habrían colaborado con Hamás, considerado grupo terrorista por el Departamento de Estado de EE. UU., para difundir sus ataques. Entre los señalados figura Mahmoud Khalil, líder estudiantil en Columbia y negociador con las autoridades universitarias en representación de la coalición Columbia University Apartheid Divest, la cual ha promovido la “resistencia armada” contra Israel y expresado su deseo de “erradicar por completo la civilización occidental”.
También están implicados Within Our Lifetime-United for Palestine, Columbia Students for Justice in Palestine (CSJP), Columbia-Barnard Jewish Voice for Peace y algunos de sus dirigentes. La demanda subraya que, aunque Hamás no puede legalmente contratar agentes o representantes en EE. UU., estos grupos habrían asumido ese rol por iniciativa propia.
Los demandantes aseguran que algunos de los acusados conocían de antemano los ataques de Hamás. Como prueba, mencionan publicaciones realizadas por CSJP en redes sociales justo antes y durante la masacre. Una de ellas, tres minutos antes del inicio del asalto, decía: “¡¡Estamos de vuelta!!”.
Los acusados y sus abogados no respondieron de inmediato. En el caso de Khalil, sus representantes niegan cualquier vínculo con Hamás. Actualmente, el gobierno de Donald Trump busca deportarlo; está detenido en Luisiana con estatus de residente permanente legal.
Mark Goldfeder, abogado del Centro Nacional de Defensa Judía, indicó que las acciones de los acusados prueban su coordinación con Hamás. “Apoyar la causa palestina no es un crimen, pero colaborar con una organización terrorista extranjera sí lo es”, afirmó.
La demanda, basada en la ley antiterrorista de Estados Unidos y en el derecho internacional, exige compensaciones económicas no especificadas. Fue interpuesta tres días después de que Columbia acordó modificar sus políticas sobre manifestaciones y revisar sus programas sobre Oriente Medio. Esta decisión busca recuperar los 400 millones de dólares en fondos federales que el presidente Trump retiró por acusaciones de antisemitismo en el campus.
El caso fue registrado como Haggai et al v Kiswani et al, en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, bajo el número 25-02400.
Juez impide detención de estudiante de Columbia en proceso de deportación

Una jueza federal bloqueó temporalmente la detención de Yunseo Chung, estudiante coreana de la Universidad de Columbia y residente permanente legal en Estados Unidos, mientras enfrenta un proceso de deportación impulsado por el gobierno de Donald Trump.
Chung, de 21 años, presentó una demanda el lunes contra el gobierno para evitar su expulsión del país. Vive en Estados Unidos desde los siete años. Su defensa fue notificada este mes de que se le revocaría su estatus migratorio, según documentos del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
El Departamento de Seguridad Nacional alegó que Chung mostró una conducta preocupante, citando su arresto durante una protesta en Barnard College, calificada por las autoridades como “pro-Hamás”, debido a que los manifestantes distribuyeron panfletos de esa organización.
Aunque agentes de inmigración han visitado su domicilio varias veces, Chung no ha sido arrestada por las autoridades federales. El martes, la jueza Naomi Reice Buchwald emitió una orden de restricción que impide al gobierno detenerla mientras se resuelve su caso.
Además del caso de Chung, otros estudiantes extranjeros enfrentan acciones similares. La semana pasada, Badar Khan Suri, originario de India y alumno de Georgetown, fue detenido por razones migratorias. En su caso, un juez federal también impidió su deportación.
El viernes, las autoridades notificaron al estudiante de la Universidad de Cornell Momodou Taal que debía entregarse tras la revocación de su visa, informaron sus abogados.