La tienda benéfica dirigida por Gisele Barreto Fetterman, esposa del senador demócrata por Pensilvania John Fetterman, fue desfigurada con un mensaje que los acusaba de tener “sangre en las manos” por su apoyo a Israel. El mensaje, escrito en una sábana colgada sobre la fachada de la Free Store en Braddock, decía: “Genocidio John, Genocidio Gisele, sangre en tus manos”.
El ataque fue condenado por varias organizaciones judías en Pensilvania, incluidas federaciones de Filadelfia, Pittsburgh, Lehigh Valley y Harrisburg, así como la Coalición Judía de Pensilvania. En un comunicado conjunto, calificaron el acto como “inapropiado, infundado y malicioso”, señalando que perjudica a las personas vulnerables que dependen de los servicios de la tienda gratuita y que no contribuye en nada a apoyar al pueblo palestino.
John Fetterman, uno de los demócratas más firmemente proisraelíes del Senado, compartió la imagen del ataque en redes sociales. Denunció que, si bien está acostumbrado al vandalismo en su hogar y oficina desde el 7 de octubre de 2023, este ataque a una organización benéfica que reparte comida, ropa y productos básicos de forma gratuita a comunidades de bajos recursos “no debería ocurrir nunca”.
La Free Store, fundada por Gisele Fetterman, opera desde un contenedor de envío decorado con colores vivos y funciona como un punto de distribución solidario para residentes de Braddock, una localidad postindustrial con altos niveles de pobreza donde John Fetterman fue alcalde por más de una década.
El sitio web y los canales de redes sociales de la Free Store no han mencionado nunca a Israel ni la guerra con Gaza. La agresión contra la tienda representa una escalada en las protestas dirigidas contra el senador, quien recientemente visitó Israel junto a su esposa y recibió de manos del primer ministro Benjamin Netanyahu un localizador plateado como reconocimiento a una operación contra Hezbolá.
Hasta el momento, Gisele Fetterman no ha emitido declaraciones públicas sobre el incidente. Las organizaciones judías que se manifestaron coincidieron en que los actos de vandalismo contra su casa, su oficina o su obra social son “inaceptables” y advirtieron que este tipo de ataques solo “profundiza la división y el dolor”.