El exsecretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, buscó imponer sanciones contra la Unidad 504 de las FDI, una de las divisiones de inteligencia más secretas y especializadas de Israel. Así lo reveló el exembajador israelí en EE. UU., Michael Herzog, en una entrevista con Israel Hayom.
“Ya lo había decidido”, aseguró Herzog. “Logramos impedirlo en el último momento”.
Las relaciones entre EE. UU. e Israel atravesaron momentos de alta tensión. Herzog relató que en varias ocasiones funcionarios estadounidenses reaccionaron con dureza ante acciones israelíes. “Más de una vez me increparon: «Estás loco, esto llevará a una escalada y luego nos pedirás ayuda»”.
Las diferencias entre la administración de Joe Biden y el primer ministro Benjamin Netanyahu también generaron fricciones. Herzog criticó la decisión de EE. UU. de suspender el envío de equipos militares a Israel antes de las operaciones terrestres en Rafah. Sin embargo, reconoció que Biden respaldó a Israel en momentos clave de la guerra, suministrando municiones, defendiendo al país ante ataques con misiles iraníes y utilizando su poder de veto en la ONU.
Sobre Qatar, Herzog lo describió como un “actor problemático” en las negociaciones entre Israel y Hamás. Aunque facilitó acuerdos, no ejerció suficiente presión sobre el grupo terrorista durante gran parte de la guerra.
A una semana de dejar su cargo, Blinken presentó la postura de la administración Biden sobre Gaza, destacando el papel que la Autoridad Palestina debería desempeñar en la región. En un discurso ante el Atlantic Council, criticó la estrategia israelí, señalando la falta de un plan alternativo para reemplazar a Hamás, cuya capacidad de reclutamiento seguía activa pese a las bajas sufridas en 15 meses de guerra.
Blinken afirmó que, si se alcanzaba un alto el fuego, su administración entregaría la propuesta al equipo de Donald Trump. Su plan contemplaba que la Autoridad Palestina, junto a actores internacionales, asumiera el control de sectores clave en Gaza, incluyendo finanzas, energía, salud y coordinación civil con Israel.
A inicios de febrero, el presidente Donald Trump revocó las autorizaciones de seguridad de Blinken y Jake Sullivan, exasesor de seguridad nacional. La medida se produjo un día después de retirar a Joe Biden el acceso a informes de inteligencia.
Trump también anuló las credenciales de seguridad de Lisa Monaco, exfiscal general adjunta de Biden, quien coordinó la respuesta del Departamento de Justicia a los ataques al Capitolio del 6 de enero de 2021. Además, se retiraron las autorizaciones de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y del fiscal de Manhattan, Alvin Bragg, ambos involucrados en procesos legales contra Trump.