El Secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, renueva sus llamamientos a Israel para que proteja a los civiles tras un mortífero ataque contra un refugio de la ONU en Gaza.
EE. UU. condenó el ataque, pero evitó culpar a nadie, mientras que Israel dijo que estaba investigando el asunto y comprobando si había sido causado por sus tropas de tierra o por un cohete errante de Hamás.
Dos proyectiles de tanque alcanzaron el refugio de la ONU el miércoles en Jan Yunis, la principal ciudad de Gaza, matando a 12 personas, según las Naciones Unidas.
De visita en Angola, Blinken dice a los periodistas que el refugio de la ONU “es esencial y tiene que ser protegido”.
“Hemos reafirmado esto con el gobierno de Israel, y tengo entendido que están, como es necesario y apropiado, investigando este incidente”, dijo Blinken, sin decir a qué nivel tuvieron lugar las discusiones.
El ejército israelí es la única fuerza de la que se sabe que tiene tanques operando en la Franja de Gaza. Dijo que llevaría a cabo una “revisión exhaustiva” y sostuvo la posibilidad de que el ataque fuera “resultado del fuego de Hamás”.
En contraste con las frecuentes críticas de Israel a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos UNRWA, Blinken da crédito a la agencia por sus esfuerzos “para ayudar a la gente que lo necesita desesperadamente.”
“El trabajo que la ONU está llevando a cabo en Gaza es, literalmente, salvar vidas y nadie más puede hacerlo, y nadie más lo está haciendo”, afirma.