BEIRUT – El gobierno y el parlamento de Líbano se oponen al plan de Estados Unidos para resolver el conflicto israelí-palestino, dijo el primer ministro libanés Saad al-Hariri el miércoles, según informó National News Agency.
La primera etapa del plan del presidente estadounidense Donald Trump para reactivar el proceso de paz se discute en el seminario económico de Bahrein y pide la creación de un fondo de inversión de 50.000 millones de dólares para apoyar la economía palestina y la economía de los Estados árabes vecinos.
La asignación de los Estados Unidos al Líbano fue vista ampliamente en el país como un incentivo para aceptar un asentamiento permanente de palestinos que viven entre los libaneses como “refugiados” desde el establecimiento de Israel en 1948.
Todas las principales partes libanesas se opusieron al asentamiento permanente de palestinos, principalmente por temor a alterar el equilibrio interreligioso entre cristianos y musulmanes.
“El gobierno y el parlamento están en contra de este acuerdo, y nuestra constitución prohíbe la naturalización (de los palestinos)”, dijo Hariri, un musulmán sunita.
El presidente del Parlamento Europeo, Nabih Berri, un musulmán chiíta, se pronunció en contra de la iniciativa de Estados Unidos el domingo, diciendo que cualquiera que crea que “agitar miles de millones de dólares” puede hacer que el comercio del Líbano “se ajuste a sus principios” está equivocado.
Hezbolá, el grupo terrorista libanés armado y financiado por Irán, declaró el plan como un “crimen histórico”, que debería ser detenido.
El Líbano fue invitado a una conferencia en Bahrein, pero no está presente.