El desacuerdo entre EE. UU. y Japón sobre la caza de ballenas genera incertidumbre en las negociaciones del acuerdo comercial indopacífico, previo a la cumbre trilateral con Biden.
Presión de EE. UU. sobre práctica ballenera japonesa
El representante comercial de EE. UU. insta a Japón a adoptar una postura anti-caza de ballenas en el Marco Económico Indo-Pacífico, un acuerdo que surgió como respuesta a la presencia económica de China en Asia.
Esta solicitud ha causado molestias en Japón, generando especulaciones sobre la posibilidad de que se retiren del acuerdo diseñado para promover el compromiso económico estadounidense en la región.
Un funcionario japonés destacó que la nación no se uniría al IPEF si el acuerdo impone restricciones sobre la caza de ballenas.
Divisiones internas en la administración estadounidense
La postura del USTR ha revelado desacuerdos dentro de la administración estadounidense, con algunos funcionarios oponiéndose al enfoque actual.
Tanto la Casa Blanca como el USTR se han abstenido de comentar sobre la situación. Del mismo modo, Noriyuki Shikata, portavoz del primer ministro japonés, señaló que las negociaciones siguen en marcha y no se harían declaraciones al respecto.
Fuentes cercanas al tema indican que la administración Biden podría reconsiderar la cláusula debido a la resistencia de Japón.
Historial de Japón en la caza de ballenas
La Comisión Ballenera Internacional prohibió la caza comercial de ballenas en 1986. Sin embargo, Japón evadió la prohibición, utilizando una cláusula que permitía la caza con propósitos “científicos”, generando críticas internacionales.
En 2019, Japón se retiró de la CBI y limitó la caza de ballenas a su zona económica exclusiva. A pesar de esto, su industria ballenera enfrenta desafíos económicos y cambios en las preferencias del público local.
El delicado contexto político de esta práctica en Japón ha llevado a funcionarios estadounidenses a sugerir que el enfoque debería estar en concluir el IPEF, evitando temas que podrían complicar el acuerdo.
Posición de EE. UU. sobre la caza de ballenas
Según fuentes, USTR buscó inicialmente un lenguaje que impusiera una prohibición total de la caza de ballenas. Sin embargo, su posición se suavizó posteriormente.
Wendy Cutler, exnegociadora del USTR, mencionó que fue sorprendente que EE. UU. introdujera la caza de ballenas en una negociación crucial con Japón.
Christopher Johnstone del CSIS cuestionó la decisión de EE. UU. de vincular restricciones a la caza de ballenas con el IPEF, sugiriendo que podría alienar a Japón.
Reacción de Japón al enfoque estadounidense
Japón ha sido claro en su postura: no apoyará un acuerdo que incluya restricciones a la caza de ballenas.
El país asiático jugó un papel clave en el lanzamiento del IPEF, alentando a EE. UU. a trabajar con socios del sudeste asiático.
Se espera que este esfuerzo incentive a EE. UU. a unirse al Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico, del cual Japón es miembro.
Implicaciones para el acuerdo comercial indopacífico
El IPEF, cuya efectividad ha sido cuestionada por expertos como Johnstone, enfrenta obstáculos debido a la controversia en torno a la caza de ballenas.
Los socios de EE. UU., incluido Japón, se han unido a la IPEF principalmente por el compromiso económico de Washington en la región.
El desacuerdo sobre la caza de ballenas podría tener consecuencias en las relaciones bilaterales y en el éxito del IPEF.
Próximos pasos en las relaciones EE. UU.-Japón
El presidente Biden se reunirá con el primer ministro japonés, Fumio Kishida, en Camp David el 18 de agosto, en una cumbre que también contará con la presencia del presidente surcoreano, Yoon Suk Yeol.