Estados Unidos está presionando a Israel para evitar que las empresas de China operen en las instalaciones israelíes. El asesor de seguridad nacional de EE. UU., John Bolton, abordó este tema durante su visita a Israel en enero y advirtió contra la entrada de empresas de tecnología chinas, como Huawei y ZTE, al mercado israelí, informó ayer Haaretz.
Las advertencias de Estados Unidos se producen cuando el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, está tratando de impulsar los lazos comerciales con China, pero al mismo tiempo enfrenta la presión de Estados Unidos.
El periódico Marker informó esta semana que el Gabinete se abstuvo de establecer un comité especial para monitorear la tecnología y las inversiones de China, a pesar de las presiones de Estados Unidos. El informe agregó que Israel ahora está buscando un enfoque que apacigüe a Estados Unidos.
Haaretz reveló que se está discutiendo un nuevo acuerdo con respecto a la infraestructura nacional israelí, incluido el establecimiento de una instalación de desalinización de agua de mar, la más grande de su tipo en el mundo.
La compañía china Hutchison, con sede en Hong Kong, ha presentado una propuesta para construir las instalaciones. Esta compañía está compitiendo con empresas israelíes y españolas. El periódico declaró que el jefe del Departamento de Seguridad del Ministerio de Defensa de Israel, Nir Ben Moshe, expresó recientemente lo que se ha descrito como una “reserva firme” contra la selección de Hutchison para implementar el proyecto de construcción de la instalación de desalinización.
La razón principal detrás de las reservas con respecto a la elección de la empresa china es la proximidad de los sitios a las instalaciones de seguridad. La planta de desalinización se ubicará cerca de una base aérea ya solo unos kilómetros de distancia de una planta de energía nuclear.