Hace más de un año que el candidato Joe Biden se presentó con una plataforma que hacía hincapié en la diplomacia con las principales potencias nucleares y pedía una reevaluación de la dependencia de las armas nucleares en la política de seguridad nacional de Estados Unidos. Sin embargo, un año después, Terrell Jermaine Starr dice: “Tengo que preguntar, ¿es Biden realmente serio sobre el desarme nuclear?”.
Starr es el fundador y presentador del podcast de política exterior Black Diplomats, que se dedica a debatir la política y la cultura internacionales desde la perspectiva de la gente de color. En el último episodio de Press the Button, Starr se une a la copresentadora Michelle Dover para debatir qué es lo que realmente hace que un mundo sea seguro cuando se trata de armas nucleares.
Starr señala en primer lugar la falta de comprensión en los medios de comunicación y en la formulación de políticas de Estados Unidos sobre Irán. Señala que “en los medios de comunicación convencionales se habla de Irán sin apenas contexto. Ya estamos lidiando con un cuerpo de prensa que malinterpreta gravemente cómo funcionan las armas nucleares, no entiende el desarme, y nuestros medios han elegido a Irán como el hombre del saco”. Además, señala que los medios de comunicación y los responsables políticos retratan de forma inexacta la realidad del desafío actual en relación con el acuerdo nuclear con Irán. Destaca que hay que tener más claro que fue Estados Unidos, bajo el entonces presidente Trump, quien se retiró del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) y que hasta la retirada de Estados Unidos, Irán no estaba cumpliendo con el acuerdo. Starr también señala que Irán “ha jurado falsamente que no tiene interés en… enriquecer uranio hasta el punto de poder crear un arma”, en consonancia con sus obligaciones en virtud del Tratado de No Proliferación.
Con la reanudación de las negociaciones para volver al JCPOA a finales de noviembre, Starr dice que estará interesado en ver cómo lo cubren los medios de comunicación, y qué aportan Estados Unidos e Irán a la mesa de negociación. El propio podcast de Starr, Black Diplomats, contará con expertos iraníes en una próxima serie llamada “Irán en contexto”, con la esperanza de profundizar en la educación sobre el país.
La falta de contexto y comprensión de las cuestiones relativas a las armas nucleares no es exclusiva de Irán. Starr se dirige a China para destacar otro caso. Tras la reciente prueba de misiles hipersónicos de China, el general Mark Milley dijo que estaba “muy cerca” de un “momento Sputnik”. Starr califica la referencia de “exageración extrema”, sobre todo teniendo en cuenta la escasa información sobre la prueba. Pero lo más importante es que Starr señala que China ya ha tenido capacidad para golpear a Estados Unidos con un arma nuclear y “esto no es más que otra pieza de tecnología que la mayoría de la gente no va a entender, pero sí va a exagerar”.
Volviendo al panorama general, Starr ve que China está jugando a largo plazo -construyendo sistemas de armamento basados en su expectativa de que Trump sea el candidato presidencial del Partido Republicano en 2024- en lugar de centrarse en la postura de la actual administración de Biden. “Dado que Trump ha atacado nuestra propia democracia, creo que las preocupaciones de Pekín son bastante legítimas… Creo que están preocupados por sus propias defensas”, explica. El hecho de que Irán desee la confirmación de que Estados Unidos no renunciará al JCPOA también expresa su preocupación de que otro presidente, después de Biden, pueda tener otra preferencia política.
Starr teme que esta retórica en los medios de comunicación y entre los responsables políticos sobre el peligro del enriquecimiento de uranio, o de nuevos desarrollos armamentísticos, no haga más que avivar “el potencial de una carrera armamentística”. Uno de los mayores retos que señala Starr -y que espera abordar en su próxima serie Black Diplomats- es conseguir que la gente reflexione: “¿por qué me dicen que estas armas violentas me van a dar seguridad cuando tenemos cientos de miles de personas que están muriendo por el COVID-19, y millones que están enfermando por él?”.
Entonces, ¿hacia dónde vamos y cómo conseguimos volver al JCPOA, dejar de lado los presupuestos exagerados del Pentágono y las nuevas pruebas de misiles, y evitar una carrera armamentística con China? Starr espera que la Administración Biden dé pasos audaces hacia el desarme, como prometió en la campaña electoral. Desgraciadamente, hasta ahora, señala, “la administración Biden no ha dado señales de estar preparada para un cambio cultural” en lo que respecta al statu quo nuclear.
Para cambiar esto, Starr dice que las comunidades de desarme y no proliferación “necesitan educar al público estadounidense sobre lo que es la seguridad y la protección, y hacer de esto una conversación de sobremesa en la que discutamos lo ridículo e inútil que son estas armas, y la carga que suponen para el contribuyente, y hablar de los beneficios de lo que significa desprenderse del desarrollo de armas nucleares e invertir en cosas como la educación, en el cambio climático, [y] en la alimentación”.
De cara al futuro, Starr dice que este movimiento “va a tener que ser tan de base como el movimiento Defund the Police”. Esta es la energía que necesitamos para redefinir la “seguridad” y hacer llegar el mensaje de que las armas nucleares no hacen al mundo más seguro.