La Knesset aprueba una ley que permite al ministro de Defensa declarar terroristas a personas no israelíes, como parte de su impulso en tiempos de guerra.
La nueva ley, que ha superado la votación final con el apoyo de 17 diputados y la oposición de un legislador, modifica la actual Ley Antiterrorista israelí.
Anteriormente, las personas no israelíes solo podían ser consideradas terroristas si una entidad internacional cualificada hacía primero la designación.
La ley también amplía la definición de “agente terrorista” para incluir a financiadores que no son miembros formales de una organización terrorista.
Las notas explicativas que acompañan a la ley en sus votaciones finales afirman que el requisito anterior de basarse en designaciones extranjeras cualificadas suponía “una limitación real a la hora de abordar la lucha contra el terrorismo en general y contra la financiación del terrorismo en particular”.
Además de esa ley, la Knesset también avanza una medida para conceder la ciudadanía honoraria a los extranjeros que murieron luchando con los servicios de seguridad de Israel.
Un familiar directo podrá solicitar al Ministerio del Interior la anulación de la ciudadanía si así lo desea, y esta quedará anulada “como si no se hubiera concedido en absoluto”, según una lectura del portavoz de la Knesset.
Esta ciudadanía honoraria no otorgaría derechos a los familiares de la víctima.