La Knesset aprueba una enmienda a la Ley Nacional de Seguros para indemnizar a los voluntarios de ZAKA, grupo que se ocupa de los restos humanos tras atentados terroristas y otras catástrofes, que trabajaron en la identificación de las víctimas de la masacre de Hamás del 7 de octubre.
El proyecto de ley señala que, a medida que se desarrollaban los atentados, “muchos voluntarios de la organización Zaka acudieron… y trabajaron codo con codo con las fuerzas de seguridad y los oficiales de reserva en la limpieza de la zona de los cuerpos de los asesinados, la identificación de las víctimas y la recogida de materiales que ayudaran a dar sepultura a los asesinados lo antes posible”.
Estos voluntarios deberían ser “debidamente recompensados por su importante y eficaz labor junto a los soldados y reservistas de las FDI”, afirma el documento.
La labor de ZAKA durante los atentados ha sido objeto de escrutinio, y un reciente informe de Haaretz denuncia que la organización en ocasiones manipuló mal los cadáveres y utilizó los sucesos para crear material promocional para una campaña de recaudación de fondos. La organización ha afirmado que trabajó en plena cooperación con todas las autoridades y, dado que depende de las donaciones para funcionar, aprovechó la oportunidad para mostrar al público el trabajo que realiza.