El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha declarado que la pausa humanitaria, que ha comenzado hoy, persigue dos objetivos principales: acelerar la entrega de ayuda humanitaria a Gaza y facilitar la liberación de rehenes.
Durante sus declaraciones a la prensa, Biden hizo especial mención a los tres ciudadanos estadounidenses cuya liberación se anticipa, incluyendo a Avigail Idan, una niña de cuatro años cuyos padres fueron asesinados el 7 de octubre por terroristas de Hamás.
Respondiendo a una pregunta sobre la liberación exacta de los ciudadanos con doble nacionalidad estadounidense-israelí, Biden admitió no tener esa información. Sin embargo, afirmó: “No nos detendremos hasta que consigamos traer a casa a estos rehenes y obtener una respuesta sobre su paradero”.
Biden también resaltó la importancia de la ayuda humanitaria en la situación actual. Según sus palabras, la tregua “brinda una oportunidad crítica para suministrar alimentos, medicinas, agua y combustible que tanto necesitan los civiles de Gaza, y no estamos desperdiciando ni un solo minuto”.
El presidente de Estados Unidos destacó los esfuerzos realizados para evitar que Hamás desvíe estos suministros y aseguró que se está trabajando arduamente para que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan. Informó que más de 200 camiones habían llegado al exterior del paso fronterizo de Rafah, algunos cargados con combustible esencial para la desalinización, los pozos de agua, hospitales y panaderías.
Biden destacó que cientos de camiones más están en posición, listos para entrar en Gaza en los próximos días para apoyar a los palestinos inocentes afectados por el conflicto. Finalizó sus declaraciones con una crítica directa a Hamás, diciendo: “A Hamás le importan un bledo”.