Después de su reunión con el Rey Abdullah de Jordania, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, resaltó que ninguna operación militar de Israel en Rafah debería proceder “sin un plan creíble para garantizar la seguridad y el apoyo” a más de un millón de personas refugiadas en la zona, muchas de las cuales han sido desplazadas repetidamente debido a la guerra.
Biden reafirmó la posición de Estados Unidos contra el desplazamiento forzoso de los palestinos de Gaza. Biden aseguró que Estados Unidos está comprometido en mantener abiertos los cruces fronterizos de Rafah y Kerem Shalom para facilitar el paso de la ayuda humanitaria y está trabajando para abrir otros puntos de acceso.
La semana anterior, Estados Unidos solicitó a Israel la apertura del cruce fronterizo de Erez para permitir una entrada más ágil de ayuda hacia el norte de Gaza.
Además, Biden destacó la importancia de que los trabajadores humanitarios puedan distribuir la ayuda de manera segura en toda la Franja de Gaza, subrayando la preocupación persistente de las organizaciones humanitarias por los ataques a convoyes de ayuda debido a los insuficientes mecanismos de desconflicción disponibles para las FDI.
El presidente Biden elogió los esfuerzos de Jordania por facilitar la entrega de ayuda humanitaria a Gaza, destacando especialmente los lanzamientos aéreos de ayuda en los que ha participado personalmente el Rey Abdullah.