Kim Jong Il dirigió el régimen norcoreano desde 1994 hasta el 17 de diciembre de 2011. Su muerte entre lágrimas fue reportada por la famosa presentadora de noticias Ri Joon Hee. Según la agencia de noticias de la dictadura, su muerte también causó que el clima y la naturaleza estuvieran de luto.
Con el telón de fondo de las dudas y la incertidumbre de que el régimen secreto norcoreano confirme o desmienta algunos rumores sobre la supuesta muerte del actual dictador Kim Jong-un, el panorama no es muy diferente al de su predecesor y padre Kim Jong-Il, cuya muerte conmocionó al país y al mundo.
El ex presidente, que empezó a mostrar signos de un marcado deterioro de la salud desde 2008, apareció por última vez en los medios de comunicación públicos de su país en octubre de 2011, cuando visitó una planta de fertilizantes en la se que vio el estado bastante debilitado de Kim Jong-Il.
Desde esa fecha hasta diciembre, aumentó la incertidumbre y se extendieron los rumores sobre el dictador, mientras que la especulación siguió aumentando en un país en el que el secreto de Estado y la clandestinidad desempeñan un papel importante en la vida política de una de las dictaduras más brutales que se conocen en la historia de la humanidad.
El lunes 19 de diciembre de 2011 la noticia de su muerte fue anunciada en el canal oficial de televisión del país. Sin embargo, el dictador comunista murió el sábado 17 de diciembre, manteniendo así el secreto de su muerte durante dos días, cuando el pueblo de Corea del Norte y el mundo entero desconocían el hecho.
“En los mares oriental y occidental, el viento soplaba a 10-15 metros por segundo, causando olas de dos a tres metros de altura”, como describió la agencia de noticias norcoreana KNCA el 19 de diciembre de 2011, cuando se confirmó la muerte del líder supremo, reviviendo el mito de que Kim Jong Il puede lidiar con el tiempo y la naturaleza.
La prensa informó que el hombre que ha dirigido el país desde 1994 también detuvo el “viento huracanado de la historia” y organizó una tormenta de nieve que cubrió las montañas sagradas del Paektu, donde nació el misterioso líder supremo.
El mito sobre Kim Jong Il y su poder sobre la naturaleza comenzó con su nacimiento el 16 de febrero de 1942, durante la ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial, y según la propaganda del régimen, ese día apareció un doble arco iris y una estrella se iluminó en el cielo.
Es en ese lugar donde además está grabado en una roca: “El monte Paektu, monte sagrado de la revolución. Kim Jong Il”.
La noticia de su muerte a la edad de 69 años, después de haber sufrido un ataque al corazón debido al “agotamiento físico y mental” durante un viaje en tren a las afueras de Pyongyang, fue anunciada en la televisión norcoreana, y fue el presentador de noticias Ri Chung-hee quien anunció la muerte del Líder Supremo, incapaz de contener sus lágrimas ante las cámaras.
Ri es uno de los presentadores de televisión más famosos del país y es responsable, entre otras cosas, de informar sobre las pruebas nucleares y los lanzamientos de misiles.
Dos días más tarde, el ataúd de Kim Jong Il fue dejado a la entrada del Palacio Memorial de Qumsusan hasta el 28 de diciembre, durante el duelo nacional declarado dictadura. Su funeral también se llevó a cabo allí, y su cuerpo descansó en el palacio.