En un gesto de apoyo a la monarquía del Golfo, Estados Unidos ha firmado un acuerdo con Bahréin para fortalecer los lazos económicos y de defensa entre ambas naciones. Este acuerdo, que representa un paso significativo en la relación entre los dos países, busca consolidar la cooperación en diversas áreas, incluyendo la seguridad y la prosperidad.
Bahréin, que ya alberga la Quinta Flota de la Armada estadounidense, verá fortalecida su relación con Estados Unidos a través de este acuerdo. Además de su importancia simbólica, el acuerdo incluye compromisos de compartir inteligencia y trabajar conjuntamente para abordar amenazas emergentes en la región.
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, destacó la importancia de este acuerdo al afirmar que permitirá a ambas naciones “determinar o responder aún mejor a las amenazas a medida que surjan”. El príncipe heredero de Bahréin, el primer ministro Salman bin Hamad Al Khalifa, se unió a Blinken en la ceremonia de firma, subrayando que el objetivo central del acuerdo es “construir una región más segura, más próspera y más conectada con el mundo”.
Conocido como el “Acuerdo Global de Integración de la Seguridad y la Prosperidad”, este pacto también promoverá intercambios científicos, oportunidades de inversión y colaboración en energías renovables. Además, se destacó la importancia de trabajar juntos en “tecnologías de confianza” para evitar proveedores considerados potencialmente inseguros, en su mayoría de origen chino, según Blinken.
El príncipe Jalifa, en referencia al acuerdo, enfatizó que este se centrará no solo en aspectos de seguridad y defensa, sino también en la economía, la tecnología y las personas, que serán fundamentales para la construcción de una nueva arquitectura global.
Es importante recordar que Bahréin atrajo la atención internacional en 2011 cuando, con el respaldo de Arabia Saudí, reprimió un levantamiento liderado por la comunidad chií en busca de una monarquía constitucional y un primer ministro elegido. Esta acción llevó a un embargo de armas impuesto por Estados Unidos durante cuatro años, que se levantó durante el mandato del expresidente Donald Trump, quien elogió a Bahréin por su reconocimiento de Israel.
El secretario Blinken subrayó que Estados Unidos abordará la cuestión de los derechos humanos y trabajará para garantizar la protección de las libertades fundamentales en Bahréin. Esta medida es vista como un esfuerzo para contribuir al progreso de la nación del Golfo.
Cabe mencionar que recientemente, tanto el gobierno como activistas informaron sobre el fin de una huelga de hambre en prisión que involucró a al menos 800 reclusos y duró 36 días, tras una oferta para mejorar las condiciones carcelarias.