La residencia presidencial de la mayor ciudad de Kazajstán está envuelta en llamas y manifestantes armados han asaltado otro edificio gubernamental, según los informes de prensa, mientras las manifestaciones provocadas por la subida de los precios del combustible se intensifican.
En respuesta a las protestas, el gobierno ha dimitido y el presidente ha prometido tomar duras medidas para sofocar los disturbios. Desde entonces, los sitios de noticias kazajos son inaccesibles, y la organización de vigilancia mundial Netblocks afirma que el país sufre un apagón generalizado de Internet.
Sin embargo, la agencia de noticias rusa Tass informa desde Kazajstán que la residencia presidencial de Almaty, donde se habían reunido miles de manifestantes, estaba en llamas y que el principal edificio administrativo de la ciudad, que incluye la oficina del alcalde, ardía de arriba abajo horas después de que los manifestantes irrumpieran en él.
Muchos de los manifestantes que se concentraron en el despacho de la alcaldía llevaban palos y escudos, según informaciones anteriores de los medios de comunicación kazajos.