El Ministerio de Defensa ruso anunció el traslado de sistemas móviles de defensa antimisiles a una isla cercana a Japón que ambos países reclaman como propia.
El despliegue de los sistemas antimisiles en el disputado territorio de Paramushir, una isla volcánica situada en la porción septentrional de las islas Kuriles, en el océano Pacífico, entre la península rusa de Kamchatka y Japón, es el último capítulo de la larga disputa por la isla, que se remonta a la Segunda Guerra Mundial, informó Reuters.
“Los militares costeros de la Flota del Pacífico mantendrán una vigilancia permanente para controlar las aguas adyacentes y las zonas del estrecho”, declaró el Ministerio ruso en un comunicado.
Los sistemas de misiles móviles rusos Bastion tienen un alcance de más de 300 millas.
El Secretario Jefe del Gabinete japonés, Hirokazu Matsuno, declaró el martes que su gobierno vigilará de cerca la provocación rusa.
El Ministerio de Defensa ruso también reveló que está estableciendo una base militar en Paramushir, donde se estacionarán soldados durante todo el año.
Japón se encuentra entre las naciones que han impuesto sanciones a Rusia por su guerra en Ucrania.