Terroristas palestinos pertenecientes al Frente Popular para la Liberación del Comando General Palestino (PFLP-GC) junto al Ejército de Liberación de Palestina (EPL) y Hezbolá entrenaron a terroristas chiíes de Bahrein en campamentos cerca de Damasco. Oficiales disidentes sirios dijeron al periódico árabe con sede en Londres Al-Hayat que el régimen de Assad y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) supervisaron el entrenamiento.
El PFLP-GC y el EPL se mantuvieron leales a Irán y al régimen de Assad durante los siete años de guerra civil en Siria.
La embajada de Irán en Damasco proporcionó apoyo logístico y material para el entrenamiento terrorista. El líder de la Fuerza Quds del CGRI, el general de división Qasem Soleimani, también presuntamente estuvo involucrado.
Los terroristas practicantes de Bahrein habrían sido instruidos para fabricar y usar explosivos. La capacitación se llevó a cabo en un territorio controlado por el régimen cerca de Damasco porque los agentes de inteligencia occidentales y árabes están bien establecidos en Irak y el Líbano. El entrenamiento previo de Hezbolá tuvo lugar en el valle de Bekaa en el Líbano.
Los terroristas de Bahrein han sido entrenados de esta manera desde 2008, en grupos que van de 15 a 30 combatientes, dijo a Al-Hayat un oficial sirio disidente . «Se están moviendo para seguir con otros cursos en el Líbano e Irán».
Irán ha estado involucrado en la desestabilización de Bahrein, su vecino en el Golfo Pérsico. Los funcionarios de Bahrein arrestaron a más de 116 personas por cargos de terrorismo y por planear ataques contra funcionarios del gobierno en marzo. Ellos acusaron al CGRI de estar detrás de esta red terrorista de Bahrein. Bahrein debería anexarse a Irán y convertirse en una provincia, dijo en 2016 el comandante del CGRI, general Saeed Qasemi.
El mes pasado, las autoridades de Bahrein detuvieron a 169 personas, acusándolas de intentar formar un grupo terrorista al que llamaron “Hezbolá de Bahrein” en colaboración con la inteligencia iraní.
Jóvenes de Bahrein fueron enviados a la ciudad santa chiíta de Qom, en Irán, bajo el pretexto de su peregrinación religiosa. A partir de ahí fueron enviados a unirse a los campamentos dirigidos por el CGRI. El liderazgo de Irán presionó a Assad para que les permitiera entrenar a los bahreiníes en Siria para evadir la detección de los servicios de inteligencia extranjeros.
Este es el último ejemplo de que Irán usa a Siria como base para ejercer su poder en la región.