Irán ha sido el epicentro de la pandemia de coronavirus en el Oriente Medio. El régimen iraní ha sido acusado tanto de encubrir el alcance del virus en el país como de propagar la enfermedad por todo Oriente Medio. Mientras que muchos de los 186 países que China ha afectado con el virus se centran en abordar el problema inmediato, los mulás gobernantes de Irán parecen en su mayoría ocupados en promover su agenda anti-Israel.
Recientemente, el parlamento iraní, la Asamblea Consultiva Islámica, aprobó por unanimidad un “proyecto de ley urgente” dirigido contra Israel. Por lo tanto, debemos suponer, al parecer, que la aprobación de un proyecto de ley contra el Estado de Israel era más “urgente” para el régimen iraní que concentrarse en proteger la vida de la población iraní durante esta crisis de salud pública.
El proyecto de ley nombra a Jerusalén como la capital eterna de Palestina y exige que el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní establezca un “consulado o embajada virtual de la República Islámica de Irán en la capital de Jerusalén en Palestina” en un plazo de seis meses a partir de la aprobación del proyecto de ley. Después de que el proyecto de ley fuera aprobado, según las noticias de Al-Manar, afiliado al grupo terrorista proxy de Irán, Hezbolá, los legisladores iraníes corearon, “¡Abajo Israel!”.
El presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento, Mojtaba Zonnour, explicó que el proyecto de ley se presentó porque las manifestaciones anuales del Día Internacional de los Quds (Jerusalén) en todo el mundo se cancelaron este año.
Aunque las marchas tradicionales contra Israel se cancelan este año debido a la propagación del coronavirus, el presidente iraní Hassan Rouhani dijo que la gente podrá en cambio marchar en coches, unirse a una falange motorizada o unirse a un evento en línea organizado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Las manifestaciones del Día de Al-Quds para mostrar el apoyo a la causa palestina, que se celebran en casi 80 países, entre ellos el Canadá, Austria, el Reino Unido y Alemania, suelen incluir cantos antiisraelíes y eslóganes antiestadounidenses como “Muerte a Israel” y “Muerte a América”. El gobierno iraní también suele exhibir misiles balísticos capaces de golpear el territorio israelí. Según Unido Contra Irán Nuclear (UANI): “La retórica [en las manifestaciones del Día de Al-Quds] a menudo se desliza hacia el antisemitismo abierto, incluyendo caracterizaciones del sionismo como un mal cósmico y declaraciones que niegan el Holocausto”.
El régimen iraní inició el evento anual del Día Internacional de Al-Quds en 1979, el año de su revolución islámica; desde entonces, se celebra todos los años el último viernes de Ramadán. Cuando el difunto Ayatolá Ruhollah Jomeini estableció el evento, dijo, “Pido a Dios Todopoderoso la victoria de los musulmanes sobre los infieles”.
La aprobación del proyecto de ley anti-israelí por el parlamento iraní en medio del coronavirus muestra que uno de los pilares fundamentales y prioridades revolucionarias del régimen iraní es su profundo odio hacia Israel y su deseo de destruir el Estado judío, así como, evidentemente, de todos los demás “infieles”.
El comandante adjunto del CGRI, el general de brigada Hossein Salami, hace varios años amenazó en el día de Al-Quds:
“Sólo en el Líbano, más de 100.000 misiles están listos en todo momento para ser dispaprados… en el corazón del régimen sionista. Decenas de miles de otros misiles… han sido colocados a través del mundo islámico y están esperando órdenes para que con solo apretar un botón un punto siniestro y oscuro en la geografía política del mundo (Israel) desaparezca para siempre”.
Según PressTV, el Líder Supremo de Irán, el Ayatolá Ali Khamenei, declaró, además:
“El régimen sionista – como ya hemos dicho – dejará de existir en los próximos 25 años si hay una lucha colectiva y unida de los palestinos y los musulmanes contra los sionistas”.
El Líder Supremo de Irán también publicó un libro de 416 páginas titulado Palestina, con una portada que incluye un mapa que incluye a “Palestina” habiendo suplantado a Israel. En la contraportada, el Ayatolá es caracterizado como “el portador de la bandera de la Jihad para liberar a Jerusalén”. En el libro mismo, Khamenei también articula en detalle su plan para destruir Israel.
A pesar del coronavirus, los mulás gobernantes de Irán continúan con sus políticas agresivas. Como el Director de Política, Planificación y Evaluación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Uri Resnick, declaró: “A pesar de la crisis humanitaria y de salud, no vemos una señal de que ellos [los líderes iraníes] hayan abandonado su comportamiento” en relación con el desarrollo nuclear y el patrocinio del terrorismo.
Los clérigos gobernantes de Irán no solo han fracasado en su comportamiento agresivo en medio del coronavirus, sino que parecen estar explotando la “distracción” para impulsar su expansión. Irán se ha atrincherado aún más en Siria y Líbano, incluyendo la construcción de una nueva instalación subterránea de almacenamiento de armas en la base militar del Imán Alí de Irán en el este de Siria. Han aumentado su apoyo a las milicias iraquíes chiítas y a los Hutíes en Yemen. Han desplegado un nuevo misil en camino a desarrollar misiles balísticos intercontinentales capaces de llevar armas nucleares a Israel y a cualquier capital de Europa. Y han aumentado su agenda contra Israel y Estados Unidos.