En la víspera del último día de Jánuca, un espectáculo inolvidable iluminó el cielo sobre Jan Yunis: los soldados de las FDI, en un gesto simbólico y conmovedor, proyectaron la imagen de una menorá en la vastedad del firmamento de Gaza. Esta acción no solo fue un despliegue de creatividad, sino también un poderoso recordatorio de la resiliencia y la esperanza.
Durante esta semana, un acto de solidaridad y ánimo cobró vida. Alrededor de 800 menorás, adornadas con mensajes alentadores y de apoyo, fueron entregadas a los valientes hombres y mujeres que sirven en el corazón de Gaza. En un ambiente de lucha y desafío, estos combatientes encontraron un momento para celebrar Jánuca, encendiendo velas en estas menorás, un símbolo de luz en tiempos de oscuridad.
Estas menorás, más que simples objetos, llevaban consigo la calidez y el cariño de los niños de comunidades desplazadas del sur, de la misma Franja de Gaza y de la frontera norte. Estos niños, participantes del proyecto “Un poco de luz” del Cuerpo de Educación, plasmaron sus esperanzas y buenos deseos en cada menorá, creando un puente de humanidad y compasión en medio del conflicto.
Además de este gesto simbólico, los combatientes recibieron cajas llenas de bocadillos y dulces, acompañadas de cartas con palabras de aliento y fortaleza. Estos pequeños detalles, en su sencillez, representan un gran apoyo moral para quienes enfrentan desafíos diarios en la línea de frente.
En el campo de batalla, los objetivos de las fuerzas en Jan Yunis son claros y críticos: localizar y neutralizar los túneles estratégicos de Hamás. Estos pasadizos subterráneos son utilizados por los terroristas no solo para combatir, sino también para ejercer control y comando, ocultar a líderes y comandantes militares de Hamás, así como mantener rehenes.
La lucha es ardua y compleja, pero la determinación y el espíritu de los soldados permanecen inquebrantables.