El presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi, mantuvo el viernes una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la que coincidieron en la importancia de fortalecer la cooperación entre ambos países, en un intento de resolver la crisis de Libia.
Esta medida se produce un día después de que el-Sisi mantuviera dos llamadas telefónicas con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, para tratar el mismo asunto.
Según una declaración emitida por la presidencia egipcia, Sisi y Putin coincidieron en la necesidad de mantener los esfuerzos para resolver la crisis de Libia entre los dos países.
El portavoz de la presidencia egipcia, Bassam Radi, reveló que en la conversación telefónica se trató la evolución de la situación en Libia, donde ambas partes acordaron combatir las milicias armadas y los grupos terroristas y poner fin a la intervención extranjera ilegal en los asuntos libios.
El presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan abrió el camino el 26 de diciembre para una intervención militar directa en Libia. Anunció una votación parlamentaria a principios de enero sobre el envío de tropas para apoyar al gobierno de Trípoli respaldado por la ONU contra el general Khalifa Haftar. Los instructores, el equipo y las fuerzas especiales turcas ya están operando en Libia junto con las milicias progubernamentales.
Erdogan dijo que Turquía también estaría dispuesta a enviar ayuda aérea y naval si las circunstancias lo requieren.
El envío de tropas turcas complicará la situación en un país ya frágil, desgarrado por la disidencia interna desde el derrocamiento y asesinato del dictador Muammar Gaddafi en 2011.
El mapa de la intervención extranjera en Libia es importante: en el este del país, las fuerzas de Arabia Saudita y Egipto apoyan al general Haftar, el separatista que dirige el Ejército Nacional Libio, no el ejército nacional del país. En su contra se encuentran Turquía y Qatar, que apoyan al reconocido gobierno encabezado por Fayez al-Sarraj, pero su gobierno no cuenta con el apoyo de la legislatura.
Luego está Rusia. Ha enviado milicias conocidas como el Grupo Wagner, que ya han llevado a cabo operaciones en Siria, y que también están operando en varios países africanos, apoyando y ayudando a las fuerzas de Haftar. Francia se ha unido al grupo de países que apoyan al general rebelde, mientras que Italia respalda al reconocido gobierno de Sarraj.
Al igual que en Siria, Estados Unidos se ha abstenido hasta ahora de cualquier intervención. En cambio, Estados Unidos se ha aferrado a la posición de un observador externo, dispuesto a ofrecer asesoramiento y asistencia diplomática para resolver la crisis de Libia. Turquía, que firmó un acuerdo militar y económico con el gobierno libio en noviembre, podría privar a Grecia y a los grecochipriotas de grandes extensiones de sus áreas de exploración de petróleo y gas y obligar a Egipto e Israel a negociar con Turquía sobre la construcción de gasoductos de gas natural hacia Europa.
Libia es ahora uno de los principales ejes de las futuras operaciones de ISIS, para compensar la pérdida de terreno en Siria. El ISIS en Libia financia sus actividades mediante robos, secuestros con rescate, extorsión de ciudadanos libios y contrabando transfronterizo de artefactos y otras mercancías.