Las Fuerzas de Defensa de Israel han realizado pedidos masivos de drones a dos destacadas empresas tecnológicas chinas para su incorporación en las unidades terrestres.
Estos pedidos, gestionados por el departamento de armamento del comando terrestre israelí, incluyen drones avanzados fabricados por DJI y Autel Robotics, dos gigantes de la industria con sede en Shenzhen, China. DJI es un líder mundial en el mercado de drones civiles, mientras que Autel Robotics es reconocido por su modelo EVO.
Estos sistemas aéreos no tripulados están destinados principalmente a tareas de reconocimiento de corto alcance y recolección de inteligencia, tanto en interiores como en áreas conflictivas como Gaza. Sin embargo, su desempeño podría verse limitado en el norte de Israel, una región donde la capacidad de Hezbolá para detectar drones mediante el sistema ‘Aeroscope’ es notablemente avanzada.
La simplicidad operativa de estos drones los hace ideales para reservistas israelíes, quienes pueden requerir equipos fáciles de manejar durante sus períodos de servicio activo.
Tras observar la adquisición independiente de drones por parte de terceros durante seis meses, las Fuerzas de Defensa de Israel optaron por adquirir y modificar estos dispositivos para impedir cualquier forma de comunicación con sus fabricantes, manteniendo así la seguridad operacional.
Cuestionamientos éticos y políticos en la adquisición de drones chinos
La adopción de drones chinos no está exenta de controversias, particularmente por las restricciones impuestas por el gobierno estadounidense, que ha prohibido el uso de productos de DJI dentro de sus organismos de seguridad.
Este veto se debe al potencial de “doble uso” de los drones de DJI, que podrían comprometer la seguridad al transmitir datos sensibles al gobierno chino o ser susceptibles a ciberataques. En 2022, DJI fue incluida en la lista negra del Departamento de Defensa de EE. UU., lo que refleja la preocupación por las vulnerabilidades que estos dispositivos podrían presentar.
Aunque Autel Robotics no figura en la lista negra y es considerada parcialmente estadounidense, el Congreso de EE. UU. la ha puesto bajo escrutinio por supuestas amenazas a la seguridad nacional y su posible cooperación en acciones controvertidas, como el apoyo a la invasión rusa de Ucrania y la represión de minorías en China.
No obstante, Autel ha respondido a estas acusaciones destacando su oposición al uso militar de sus drones que infrinjan los derechos humanos, y anunció que los modelos EVO destinados a Israel se producirán en territorio estadounidense para mitigar cualquier preocupación de índole ético o de seguridad.
Limitaciones y riesgos geopolíticos de los drones chinos en operaciones israelíes
Existen numerosas restricciones al uso de drones comerciales chinos en escenarios de defensa. Irán y Hezbolá han implementado el sistema “Aeroscope” que no solo permite detectar drones de fabricación china, sino también localizar a sus operadores y potencialmente comprometer su seguridad.
Los riesgos asociados con el firmware de estos drones incluyen la posible transmisión de datos críticos a las autoridades chinas o a terceros que podrían tomar control de los dispositivos mediante ciberataques. Además, la adaptación amateur de estos drones para satisfacer requisitos específicos de las unidades militares puede provocar accidentes y lesiones, además de crear una dependencia de tecnología extranjera que puede ser interrumpida por decisiones políticas.
La postura de China durante la guerra, especialmente su apoyo tácito a Hamás e Irán y su oposición a las resoluciones pro-Israel en el Consejo de Seguridad de la ONU, subraya la complejidad de utilizar tecnología de una nación con intereses contrapuestos.
Además, China ha comenzado a restringir la exportación de drones y componentes relacionados a naciones occidentales, exacerbando los desafíos logísticos en conflictos como la guerra en Ucrania y provocando escasez de piezas críticas, incluso en Israel. A pesar de estas restricciones, algunas empresas israelíes informan que los negocios con China continúan sin mayores cambios.
Respuesta de las FDI ante emergencias y desafíos con el uso de drones
La guerra del 7 de octubre expuso deficiencias críticas en la defensa israelí contra drones, evidenciando una falta de equipamiento adecuado en drones de vigilancia y asalto. El ataque inicial de Hamás utilizó drones para neutralizar los sistemas de vigilancia y alerta fronteriza de Israel, facilitando el cruce de terroristas por la barrera de separación.
Esta situación llevó a miles de reservistas a utilizar sus propios drones personales, así como a la organización de donaciones privadas para adquirir principalmente drones chinos, que se destacan por su alta calidad y bajo costo.
Las Fuerzas de Defensa de Israel han contratado también con empresas locales como Elbit Systems, Robotican y Xtend para la adquisición de drones especializados en tareas de observación, penetración de edificios y túneles y neutralización de amenazas terroristas. Los drones de Robotican y Xtend, diseñados para misiones FPV (vista en primera persona), aunque más costosos, proporcionan capacidades críticas que los drones comerciales no pueden ofrecer.
En respuesta a estos desafíos, el Ministerio de Defensa de Israel está invirtiendo en el desarrollo de alternativas nacionales, incluyendo la construcción de una planta para Xtend en el sur de Israel, que permitirá la producción local de cientos de drones semanales.
El portavoz de las FDI destacó que la adquisición de drones se realiza conforme a los requisitos de seguridad de las misiones y que se han efectuado ajustes específicos en los drones para asegurar la protección de la información crítica.