El F-35 supera al Su-57 en sigilo, experiencia, producción, integración de sistemas y combate real, aunque el ruso destaca en maniobrabilidad.
Comparación de capacidades técnicas y rendimiento general
El F-35 Lightning II, desarrollado por Lockheed Martin y operativo desde 2015, cuenta con una sección transversal de radar (RCS) de apenas 0.0015 m², lo que lo convierte en uno de los cazas más furtivos del mundo. Su radar AESA AN/APG-81 detecta blancos a 150 millas, mientras que su sistema DAS proporciona visión panorámica. Con un motor F135 de 43,000 libras de empuje, alcanza Mach 1.6 y posee un alcance de 1,380 millas náuticas con combustible interno.
En contraste, el Su-57 Felon ruso, que entró en servicio en diciembre de 2020, combina sigilo parcial con gran maniobrabilidad. Su RCS estimado varía entre 0.1 y 1 m². El radar N036 Byelka rastrea hasta 20 objetivos a 248 millas, superando en distancia al del F-35. Equipado con dos motores AL-41F1 de 35,000 libras de empuje cada uno, puede llegar a Mach 2 y recorrer hasta 2,175 millas náuticas.
Aunque el Su-57 logra mayores velocidades y autonomía, su uso de motores del Su-35 y la ausencia del AL-51F1 definitivo muestran que su desarrollo sigue incompleto. El F-35, en cambio, presenta una plataforma completamente integrada y probada en condiciones reales de combate.

Datos clave sobre rendimiento técnico del F-35 y Su-57
- RCS del F-35: 0.0015 m² (altamente furtivo); Su-57: 0.1-1 m² (sigilo limitado)
- Velocidad máxima: F-35 Mach 1.6; Su-57 Mach 2
- Alcance: F-35 con 1,380 millas náuticas; Su-57 con 2,175 millas
- Radar F-35 AN/APG-81: 150 millas; Su-57 Byelka: 248 millas
Experiencia operativa y misiones de combate real
El F-35 ha participado activamente en múltiples conflictos. Desde su debut en combate con Israel en 2018 sobre Siria, ha ejecutado ataques aéreos, operaciones de inteligencia y misiones de vigilancia en el Indo-Pacífico. Las fuerzas aliadas han registrado más de 900,000 horas de vuelo desde 2006.
Por el lado ruso, el Su-57 solo ha intervenido en combate de forma limitada. En 2018, dos prototipos fueron desplegados brevemente en Siria, mientras que en la guerra de Ucrania ha operado sin contacto directo, lanzando misiles desde distancias seguras. Las horas totales de vuelo reportadas no superan las 1,000.
La diferencia en experiencia y fiabilidad operacional es marcada. Mientras el F-35 acumula experiencia multiservicio y multirregional, el Su-57 aún no ha demostrado eficacia en combate aire-aire real ni ha superado la fase de despliegue experimental.
Armamento, carga útil y sigilo en combate
El F-35 transporta hasta 18,000 libras de armamento en compartimentos internos, lo que permite mantener su bajo RCS. Utiliza misiles AIM-120 AMRAAM de 180 km, AIM-9X de corto alcance y bombas GBU-39, además del cañón GAU-22/A de 25 mm en la versión A.

El Su-57, con 17,637 libras de carga útil, incluye un cañón GSh-301 de 30 mm y misiles R-77, R-73 y bombas KAB-500. A diferencia del F-35, sus armas suelen instalarse en puntos externos, lo que afecta su sigilo. Sus compartimentos internos son usados con menor frecuencia, según fuentes especializadas.
En combate más allá del alcance visual (BVR), el F-35 tiene ventaja gracias a su sigilo y sensores. En enfrentamientos cercanos (WVR), el Su-57 puede obtener superioridad gracias a su agilidad y maniobras extremas.
Diseño aerodinámico y maniobrabilidad en combate cercano
Las toberas vectoriales 3D del Su-57 permiten ejecutar maniobras avanzadas como el Kulbit, girando en radios de hasta 1,500 pies. Su superficie alar de 500 pies cuadrados maximiza la sustentación y capacidad de giro, lo que lo posiciona como un caza altamente maniobrable.
Por el contrario, el F-35 no incorpora empuje vectorial. Su enfoque se centra en la estabilidad y precisión, logrando giros de hasta 9 G con un radio de 3,000 pies. Sus alas de 460 pies cuadrados lo hacen menos ágil en combate cercano, aunque más fiable para vuelos estables a altas velocidades.
Estas diferencias colocan al Su-57 con ventaja en WVR, mientras que el F-35 domina en escenarios de largo alcance. El diseño de ambos responde a doctrinas de combate distintas: agresividad ágil contra sigilo y control total del entorno táctico.

Producción, despliegue internacional y proyecciones a futuro
Hasta marzo de 2025, se han entregado más de 1,000 unidades del F-35, y se prevén al menos 2,400 para 2044. Actualmente, 14 países operan este modelo, incluidos Estados Unidos, Israel y Japón.
En cambio, el Su-57 enfrenta múltiples retrasos. Solo 14 unidades están en servicio, de las cuales 10 son de preserie y 4 de producción. Se han construido 32 en total, con un objetivo de 76 para 2028.
El dominio del F-35 en cantidad y despliegue global consolida su papel como eje de la aviación táctica occidental. La producción limitada del Su-57 refleja obstáculos industriales y restricciones impuestas por sanciones internacionales.
Historial de combate y desempeño documentado
El F-35 ha derribado drones, como el globo chino en 2023, y ha participado en operaciones de apoyo terrestre en Siria e Irak. No registra pérdidas en combate aire-aire, consolidando una reputación operacional positiva.
Por su parte, el Su-57 no ha conseguido victorias aéreas confirmadas. En Ucrania, su participación ha sido limitada a ataques desde larga distancia, sin entrar en combate directo. El primer avión de producción se estrelló antes de su entrega en 2019.

La diferencia en registros de combate y fiabilidad refuerza el posicionamiento del F-35 como una plataforma madura, frente a un Su-57 cuya efectividad sigue pendiente de validación real.
Roles multifuncionales y capacidades de integración en red
Diseñado como caza multirrol de quinta generación, el F-35 ejecuta misiones aire-aire, aire-tierra, guerra electrónica y reconocimiento. Está conectado a sistemas como Link 16 y puede controlar drones como el XQ-58A Valkyrie, validado en pruebas recientes.
En comparación, el Su-57 se centra en superioridad aérea con funciones secundarias de ataque terrestre y marítimo. Aunque ha probado el dron Okhotnik, sus capacidades de enlace en red son limitadas y no alcanzan el nivel del F-35.
Esta diferencia evidencia que el F-35 no solo es un caza, sino un nodo de mando en el campo de batalla. El Su-57, en cambio, actúa de manera más aislada, con menor interoperabilidad en escenarios complejos.