El presidente Petro anunció la elección del Gripen E de Saab como el nuevo avión de combate, destacando su tecnología avanzada y capacidades estratégicas.
Colombia confirma la adquisición del Gripen tras años de incertidumbre
Tras casi dos años de negociaciones, Colombia eligió al Saab JAS 39 Gripen como su próximo avión de combate de primera línea. El presidente Gustavo Petro anunció la decisión mediante redes sociales, indicando que el acuerdo se oficializará durante la feria F-AIR Colombia 2025. En la ceremonia, participaron también la embajadora sueca Helena Storm y representantes de Saab, quienes firmaron una carta de intención junto a la Presidencia colombiana.
Petro destacó que la flota será completamente nueva y contará con la tecnología más reciente, actualmente desplegada por Brasil. Aunque no se reveló el número de unidades ni las variantes específicas, se espera que Colombia adquiera el Gripen E, versión modernizada con capacidades avanzadas en radares, sensores y enlaces de datos.
De concretarse el acuerdo, Colombia se convertiría en el séptimo operador internacional del Gripen, sumándose a Suecia, Brasil, Hungría, República Checa, Tailandia y Sudáfrica. La compra marca un paso estratégico en la modernización de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), que busca reemplazar su envejecida flota de cazas Kfir adquiridos en la década de 1980.
Desde Saab, el jefe de prensa Mattias Rådström y el ministro de Defensa sueco Pål Jonson elogiaron la decisión colombiana. Jonson declaró que “ahora comienzan las negociaciones” sobre temas como número de unidades, producción, armamento y entrenamiento de personal.
El Gripen E refuerza la defensa aérea colombiana con tecnología de punta
El modelo Gripen E seleccionado por Colombia incorpora avances tecnológicos significativos, como el radar AESA (Active Electronically Scanned Array), el sistema IRST (Infrared Search and Track), un conjunto renovado de comunicaciones y compatibilidad con armamento aire-aire y aire-tierra de última generación.

Durante la exhibición PISTA23, Colombia ya había mostrado interés en el Gripen al exhibir una maqueta a escala real pintada con los colores de la FAC. El modelo mostrado incluía misiles IRIS-T, Meteor, KEPD Taurus 350 y bombas guiadas GBU-39 SDB, lo que reflejaba las aspiraciones de Colombia por contar con un sistema versátil y de alto rendimiento.
Características destacadas del Gripen E y posibles beneficios para Colombia
- Radar AESA: mayor alcance y capacidad de seguimiento simultáneo de objetivos.
- Sensor IRST: detección pasiva de aeronaves enemigas.
- Compatibilidad con armamento avanzado: Meteor, IRIS-T, RBS-15, Taurus KEPD 350.
- Reducción de costos de ciclo de vida mediante cadena de suministro regional en América Latina.
Saab y Embraer, su socio en Brasil, llevan años colaborando en la producción regional del Gripen. Esta alianza permitiría que Colombia acceda a componentes y soporte logístico directamente desde Sudamérica, reduciendo costos operativos. Además, existe la posibilidad de acuerdos industriales paralelos para ensamblar o producir partes del avión en territorio colombiano, lo que requiere coordinación diplomática entre Bogotá y Brasilia.
Brasil, que compró 36 Gripen E/F en 2014 por 5.400 millones de dólares, estableció un acuerdo de Transferencia de Tecnología (ToT) con Saab y fabrica parte de los cazas en Sao Paulo. El modelo colombiano podría seguir esta fórmula, según lo sugerido por el presidente Petro, quien mencionó posibles compensaciones industriales durante el anuncio.
El Gripen reemplazará a los envejecidos cazas Kfir de origen israelí
La adquisición del Gripen busca sustituir los 20 aviones Kfir de Industrias Aeroespaciales Israelíes (IAI), comprados por Colombia en los años ochenta. Basados en el Mirage V y equipados con motores General Electric J79, los Kfir superaron ya su vida útil operativa.
Según el informe World Air Forces 2024, aún permanecen 19 unidades en servicio. En 2017, algunos aviones fueron actualizados con el radar EL/M 2052 AESA y el misil I-Derby-ER. Sin embargo, los problemas de repuestos y el mantenimiento elevado (25.000 dólares por hora de vuelo) obligaron a la FAC a canibalizar seis unidades para mantener las restantes en funcionamiento.

El anuncio coincide con el incremento de amenazas comunes en la región, como el narcotráfico aéreo. Colombia, como Brasil, enfrenta vuelos ilegales de aeronaves no identificadas. En marzo de 2025, la FAC difundió un video de un avión no autorizado que despegó con rumbo a Costa Rica, lo que refuerza la necesidad de capacidades de intercepción avanzada.
Brasil está modernizando sus A-29 Super Tucano para integrarlos con los Gripen, apuntando a misiones de control del espacio aéreo. Una estrategia similar podría implementarse en Colombia, donde el Gripen actuaría como plataforma central en operaciones conjuntas contra aeronaves de bajo rendimiento.
Un acuerdo postergado tras intentos fallidos con Dassault y Lockheed Martin
Colombia había considerado previamente al Rafale de Dassault Aviation y al F-16 de Lockheed Martin. En 2022, las conversaciones iniciales con Francia y Suecia no prosperaron debido al reducido tamaño del pedido: solo entre tres y cinco aviones. A fines de ese año, se anunció un preacuerdo para adquirir 16 Rafale por 3.000 millones de dólares, pero la negociación fue revocada en 2024.
En enero de 2023, el entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, afirmó que no se logró concretar ningún contrato. Reuters informó que la asignación presupuestaria de 678 millones de dólares había expirado, frustrando las negociaciones. Sin embargo, en noviembre de 2024, tanto Velásquez como Saab confirmaron que las conversaciones con Colombia continuaban, dejando abierta la posibilidad de un acuerdo futuro.

La decisión final se tomó en un contexto donde Saab buscaba consolidar su presencia en América Latina. En 2023, el CEO Michael Johansson expresó el interés de convertir a Brasil en un exportador regional del Gripen, con proyección hacia otros mercados emergentes. El acuerdo con Colombia confirma ese objetivo estratégico.
En suma, la selección del Saab JAS 39 Gripen E representa una decisión clave en la modernización militar colombiana, con implicaciones tecnológicas, estratégicas y diplomáticas. La firma definitiva, prevista para la feria F-AIR Colombia 2025, marcará el inicio de una nueva era para la defensa aérea del país.