Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, se ha producido un notable aumento de los encuentros aéreos entre aviones militares rusos y occidentales. Un dramático juego del gato y el ratón se ha desplegado en los cielos del mar Negro, enfrentando a aviones de vigilancia occidentales con cazas rusos.
Los encuentros comenzaron aproximadamente cuando Rusia se anexionó Crimea en 2014, y Ucrania se apoyó cada vez más en la inteligencia occidental para contrarrestar la amenaza rusa.
Estados Unidos despliega cazas F-22
La tensión entre Estados Unidos y Rusia se ha intensificado aún más con el reciente despliegue de cazas F-22 cerca de la frontera rusa. Estas maniobras estratégicas por parte de Estados Unidos no han pasado desapercibidas, ya que buscan enviar un mensaje claro a Rusia sobre su postura firme frente a las agresiones rusas. El despliegue de los cazas F-22 es una medida de precaución para contrarrestar las acciones peligrosas de los pilotos rusos en el Mar Negro y otras regiones.

Rusia y la amenaza de los cazas Su-35
La preocupación por los cazas rusos Su-35 es palpable entre los expertos militares occidentales. Estos aviones son considerados una seria amenaza para las fuerzas aéreas de la OTAN, ya que superan las capacidades de los aviones de combate convencionales.
La reciente aproximación peligrosa de un Su-35 a una aeronave polaca en el mar Negro ha aumentado las tensiones y ha puesto de manifiesto la necesidad de medidas contundentes por parte de la OTAN.

La respuesta de la OTAN
Ante las acciones agresivas de la aviación rusa, la OTAN ha establecido una misión de vigilancia aérea para hacer frente a los comportamientos no convencionales de los aviones rusos.
En este contexto, Estados Unidos ha desplegado cazas F-22 en Estonia y Polonia, con el objetivo de salvaguardar el flanco oriental de la OTAN y fortalecer las capacidades de defensa en la región del Báltico. Estas acciones demuestran el compromiso de la OTAN con la defensa de sus territorios y la preservación de la libertad de movimiento en la región.
El futuro de las relaciones entre Rusia y la OTAN
El despliegue de cazas F-22 cerca de Rusia plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones entre Rusia y la OTAN. Mientras la tensión sigue en aumento, es crucial mantener un equilibrio para evitar escaladas y posibles errores de cálculo.
La presencia del F-22 también puede ser vista como una medida de apoyo a Ucrania, que ha sido objeto de la agresión militar rusa en los últimos años. El aumento de la presencia militar estadounidense en la región puede enviar una señal a Rusia de que cualquier agresión contra Ucrania será enfrentada con una respuesta militar contundente por parte de Estados Unidos y sus aliados.