Boeing desarrollará el F-47 en etapas bajo el NGAD, con posibles versiones futuras, nuevas tecnologías y producción por incrementos progresivos.
El F-47 marcaría una evolución continua bajo el programa NGAD
El nuevo F-47, adjudicado a Boeing como parte del programa Next Generation Air Dominance (NGAD) de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, podría desarrollarse en versiones sucesivas en lugar de seguir un único diseño estático. Esta posibilidad fue planteada por Andrew Hunter, exsubsecretario de Adquisiciones, Tecnología y Logística, durante una conversación con el exsecretario Frank Kendall en el pódcast Air Power de Defense & Aerospace Report.
Hunter definió el F-47 como el “Incremento 1” del componente tripulado del NGAD, lo que sugiere que el diseño actual es solo una etapa inicial dentro de un enfoque evolutivo. Según explicó, esta estructura de fases evita la dependencia de un único diseño adjudicado en un contrato cerrado, abriendo la puerta a futuras versiones con nuevas configuraciones.
Este modelo por incrementos se alinea con la estrategia de producción en ciclos rápidos inspirada en la “Serie del Siglo Digital” promovida por Will Roper. La idea es construir lotes pequeños de cazas que incorporen tecnologías emergentes de forma continua, manteniendo la relevancia tecnológica frente a amenazas dinámicas.
El nombramiento de Boeing como contratista principal fue anunciado por el presidente Donald Trump el 21 de marzo de 2025. El nombre F-47 honra al P-47 Thunderbolt de la Segunda Guerra Mundial, al año de fundación de la Fuerza Aérea (1947) y al 47.º presidente, Trump, por su apoyo al programa.
Contrato EMD apunta a una producción escalonada y flexible
El contrato de Ingeniería y Desarrollo de Manufactura (EMD), valorado en más de 20 mil millones de dólares, permitirá a Boeing producir un número reducido de prototipos para pruebas, así como avanzar en una producción inicial a ritmo bajo con precios competitivos. La Fuerza Aérea adoptó un contrato cost-plus incentive fee, que cubre excesos de costos y premia el cumplimiento de metas técnicas y de cronograma.
Este modelo responde a lecciones aprendidas por Boeing tras asumir pérdidas financieras en contratos de precio fijo como el del KC-46 Pegasus. En este caso, el nuevo esquema busca mayor flexibilidad y sostenibilidad financiera, tanto para el contratista como para el gobierno.
Hunter indicó que Boeing podría recibir una orden inicial de 100 unidades del F-47, pero con opción a ampliar la producción en etapas. Este planteamiento deja abierta la posibilidad de que otras empresas, como Lockheed Martin, participen en incrementos posteriores con diseños diferentes o mejoras.
El F-47 busca reemplazar al F-22 Raptor como el núcleo de la superioridad aérea estadounidense. Aunque sus especificaciones siguen clasificadas, Trump lo describió como “el avión más avanzado, capaz y letal jamás construido”, mientras que el general David Allvin destacó su alcance ampliado, sigilo mejorado, menor huella logística y coste unitario inferior al F-22.
Aspectos clave del contrato y producción del F-47
- Contrato EMD: 20 mil millones de dólares, con opción de escalamiento.
- Modelo de contrato: cost-plus incentive fee, tras fallos previos con precio fijo.
- Producción inicial: estimada en 100 unidades, con más pedidos en incrementos.
- Objetivo: reemplazar al F-22 y superar sus capacidades en todos los ámbitos.
Demostradores X-plane allanaron el camino tecnológico del programa
El concepto por incrementos se basa en precedentes establecidos durante las fases previas del NGAD. Según Frank Kendall, durante su gestión en la década de 2010, al menos dos demostradores X-plane fueron desarrollados y volaron en 2019 y 2022, por parte de Boeing y Lockheed Martin, respectivamente.
Estos aviones experimentales acumulaban cientos de horas de vuelo y permitieron validar tecnologías clave que hoy forman la base del F-47. Sin embargo, Kendall aclaró que no eran prototipos de producción, por lo que nuevos incrementos podrían diferir significativamente en diseño o capacidades.
En paralelo, empresas como Northrop Grumman optaron por retirarse de la competencia en 2023, concentrando sus recursos en el B-21 Raider. Según Hunter, Northrop ya había sido casi eliminada del proceso antes de su salida voluntaria, lo que complica su retorno al programa, aunque no lo descarta por completo.
Lockheed Martin, en cambio, podría reincorporarse en fases futuras, especialmente si el enfoque por incrementos se mantiene. Hunter sugirió que Boeing tenía más necesidad estratégica de ganar, lo que la llevó a presentar una propuesta más innovadora que la de Lockheed, dominante con el F-35.
El F-47 actuará junto a drones autónomos CCA en operaciones conjuntas
El F-47 operará como parte de una “familia de sistemas”, integrada por aviones no tripulados CCA (Collaborative Combat Aircraft) diseñados para misiones conjuntas. Empresas como General Atomics y Anduril desarrollan los modelos YFQ-42A y YFQ-44A como parte del Incremento 1.
Estos drones, que actuarán como “alas leales”, proporcionarán apoyo en tareas de reconocimiento, ataque, guerra electrónica y señuelo. Se espera que tengan bajo coste unitario y gran adaptabilidad operativa, lo que ampliará significativamente las capacidades del F-47 en entornos complejos.
Además, el nuevo caza contará con un motor de ciclo adaptativo, fruto del programa NGAP (Next-Generation Adaptive Propulsion). Tanto General Electric (XA102) como Pratt & Whitney (XA103) compiten por este contrato, que promete 20% más eficiencia en consumo sin perder rendimiento.
Estos elementos buscan reforzar la posición de Estados Unidos frente a adversarios como China, que avanza en cazas de sexta generación y sistemas antiaéreos de largo alcance, según confirmó el general de división Joseph Kunkel, director de diseño de fuerzas de la Fuerza Aérea.
Boeing invierte en instalaciones y prevé primer vuelo antes de 2029
En respuesta a su victoria, Boeing ha realizado una inversión masiva en su planta de St. Louis, Missouri, donde también se ensamblaban los F/A-18 Super Hornet, cuya producción concluirá en 2027. El presidente interino de Boeing Defense, Steve Parker, calificó esta inversión como la más importante en la historia de la división.
Con el respaldo del gobierno y de los avances tecnológicos logrados desde 2020, se proyecta que el primer vuelo del F-47 tenga lugar antes del final del mandato de Trump en enero de 2029. Este calendario está sujeto al cumplimiento de hitos técnicos y presupuestarios durante la fase EMD.
Una revisión interna del programa, realizada tras la pausa estratégica ordenada por Kendall en mayo de 2024, determinó que el NGAD era insustituible para mantener la superioridad aérea frente a China. Esta conclusión reafirmó el compromiso con el desarrollo del F-47 como elemento central de esa estrategia.
Si el enfoque por incrementos se consolida, el F-47 será solo el primero de una serie de cazas de sexta generación diseñados para evolucionar con el entorno operativo, adaptarse a nuevas amenazas y aprovechar tecnologías emergentes en un modelo de desarrollo continuo.