Una grabación desde la cabina de un Su-35 ruso muestra un encuentro inusualmente cercano con un F-35 estadounidense, generando inquietud por la creciente tensión aérea.
Imágenes desde cabina rusa revelan interacción de alto riesgo
Un video difundido el 4 de abril de 2025 en el canal de Telegram Fighterbomber mostró un encuentro cercano entre un Su-35 Flanker-E ruso y un F-35A Lightning II de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Captado desde la cabina de un avión ruso —presumiblemente el propio Su-35—, el metraje incluye además la presencia de un bombardero Tu-95 Bear, lo que indica una misión rusa de patrullaje escoltado en las cercanías de Alaska.
En las imágenes, el F-35A se aproxima notablemente al Su-35, posicionándose brevemente adelante y a la derecha del morro ruso, a una distancia descrita por analistas como peligrosamente reducida. Aunque la falta de información sobre el momento y la ubicación exacta impide una evaluación concluyente, el video ha sido ampliamente analizado por observadores militares por su inusual cercanía y potencial riesgo operacional.
La publicación del video en Fighterbomber, un canal conocido por su vínculo con las Fuerzas Aeroespaciales Rusas y presuntamente dirigido por un ex piloto, ha generado dudas sobre la fecha real del encuentro. A pesar de esto, el metraje ofrece una perspectiva poco común de las interacciones aéreas entre dos potencias militares en un escenario geoestratégico clave.
Contexto de interceptaciones frecuentes cerca de Alaska
#ColdWar2 The Russian fighter pilot has balls of steel. Well done! https://t.co/aYYA03GfmA pic.twitter.com/gj8mK3baZZ
— Capt(N) (@Capt_Navy) April 4, 2025
Este episodio se enmarca en una serie de encuentros entre aviones rusos y estadounidenses registrados principalmente en la Zona de Identificación de Defensa Aérea de Alaska (ADIZ). Según informes de The Aviationist y datos de NORAD, estos incidentes han sido frecuentes en los últimos años y ocurren generalmente en espacio aéreo internacional sobre el mar de Bering y el mar de Chukchi.
Por ejemplo, el 18 y 19 de febrero de 2025, cazas F-35A del 354th Fighter Wing interceptaron un grupo ruso compuesto por dos Tu-95MS y dos Su-35S. NORAD confirmó que las aeronaves no ingresaron al espacio aéreo soberano de EE. UU. o Canadá, calificando la actividad como rutinaria y no amenazante, aunque sugiere una continua evaluación de capacidades y respuestas.
El metraje difundido en abril difiere por la proximidad extrema entre ambos cazas, lo que ha generado especulaciones sobre posibles intenciones de disuasión o demostración por parte de las tripulaciones. NORAD reconoció haber llevado a cabo interceptaciones en febrero, pero no confirmó si el video corresponde a ese evento u otro distinto.
Datos clave sobre interceptaciones recientes en la ADIZ
- Fechas destacadas: 18 y 19 de febrero de 2025, múltiples interceptaciones.
- Aeronaves involucradas: F-35A, Su-35S, Tu-95MS.
- Ubicación: espacio aéreo internacional sobre los mares de Bering y Chukchi.
- Fuerzas participantes: NORAD, Fuerzas Aeroespaciales Rusas.
Especificaciones técnicas y configuraciones visibles en el video
En el video, el Su-35 Flanker-E aparece armado, probablemente con misiles aire-aire R-77 y R-73, estándar para misiones de escolta del bombardero Tu-95. El caza ruso está equipado con motores de empuje vectorial y el radar Irbis-E, lo que le otorga alta maniobrabilidad y capacidad de detección a largo alcance.

Por su parte, el F-35A operaba con lentes Luneburg instalados, un sistema que incrementa su sección transversal de radar (RCS). Esto sugiere que no estaba volando en modo sigiloso, una práctica habitual en misiones de patrullaje rutinario para reducir tensiones y evitar incidentes en espacios aéreos compartidos.
La ausencia de audio o coordenadas en el video limita el análisis sobre la comunicación entre aeronaves o si existió coordinación previa. No obstante, la presencia del Tu-95 en el fondo del encuadre indica una formación típica en operaciones de proyección estratégica rusas cerca de fronteras extranjeras.
En términos visuales, la grabación parece haber sido tomada desde un sistema de grabación integrado en la cabina del Su-35, posiblemente en el casco del piloto o en el panel de instrumentos, aunque no se ha confirmado el equipo exacto.
Maniobras aéreas en entornos tensos con riesgos crecientes
Este tipo de encuentros tiene precedentes preocupantes. En septiembre de 2024, un Su-35 realizó una maniobra agresiva cerca de un F-16 estadounidense en la misma zona. NORAD calificó esa acción como “poco profesional”, mientras que el general Gregory Guillot elogió la disciplina de los pilotos estadounidenses por mantener la seguridad operativa.
Fighterbomber, en línea con su retórica habitual, ha descrito maniobras similares como “muestras de valentía extrema” por parte de los pilotos rusos. Esta narrativa contrasta con la perspectiva oficial de Estados Unidos, que prioriza la gestión de riesgos y la prevención de incidentes graves.
Otros episodios de tensión, como el registrado en el mar Negro en 2023, cuando un Su-27 ruso colisionó con un dron MQ-9 tras verterle combustible, ilustran los riesgos inherentes a estas interacciones en entornos altamente vigilados. Aunque el video del F-35 y el Su-35 no muestra contacto físico, la cercanía registrada representa una amenaza latente que podría escalar rápidamente.
Estas maniobras, si bien técnicamente legales en espacio aéreo internacional, implican una tensión operativa constante y exigen reglas de compromiso claras para evitar consecuencias indeseadas en regiones de alta sensibilidad geopolítica como el Pacífico Norte.
#Navy I decided it would be a good idea to combine these two videos into one tweet. It's not often that videos from opposite sides are shot at the same time. 🇷🇺🇺🇸Face to face.🫡 pic.twitter.com/VZxAtf7RFF
— Capt(N) (@Capt_Navy) March 29, 2025
Proyección estratégica en la región y dinámica entre potencias
La región del Pacífico Norte y Alaska ha sido escenario de creciente actividad militar por parte de Rusia, Estados Unidos y China. En 2024, aviones H-6 chinos realizaron vuelos coordinados con Rusia cerca de Alaska, en patrullas conjuntas orientadas a probar tiempos de respuesta de las fuerzas estadounidenses.
Las misiones rusas en la ADIZ de Alaska tienen objetivos múltiples: desde evaluar tácticas de interceptación estadounidenses hasta recolectar firmas electromagnéticas de aeronaves como el F-35. Estos vuelos son interpretados como parte de una estrategia de disuasión e inteligencia en escenarios no conflictivos pero estratégicamente relevantes.
Mientras tanto, las fuerzas aéreas estadounidenses mantienen patrullajes constantes y protocolos de interceptación estandarizados para responder a cualquier intrusión potencial. La visualización pública de videos como el del 4 de abril introduce un nuevo nivel de exposición y propaganda, al tiempo que subraya la necesidad de canales diplomáticos sólidos para evitar malentendidos operacionales.
Este tipo de encuentros, documentados con creciente frecuencia, son reflejo de un entorno aéreo global altamente competitivo, donde cada maniobra puede tener implicaciones más allá del plano táctico, extendiéndose al ámbito político y estratégico.