Congresistas sugieren disminuir fondos a programas clave como el F-47, CCA y B-21, mientras destinan más recursos a otras aeronaves militares.
F-47 NGAD recibe aprobación formal pero enfrenta recortes propuestos
Tras la adjudicación del contrato del F-47 NGAD a Boeing, legisladores estadounidenses recomendaron reducir en 325 millones de dólares el presupuesto asignado al programa. El recorte fue catalogado como un “ajuste clasificado” y limitaría el monto a 2.400 millones de dólares en el año fiscal 2025.
El proyecto, respaldado por la administración del presidente Donald Trump, fue aprobado oficialmente, lo que hace improbable que se acate la recomendación. A pesar de una “pausa estratégica” impulsada en 2024 por el secretario de la Fuerza Aérea, Frank Kendall, el programa retomó su curso en diciembre de ese año tras una revisión que concluyó con la necesidad de un nuevo caza tripulado.
El Departamento de la Fuerza Aérea dejó la decisión en manos de la nueva administración, que finalmente ratificó el desarrollo del F-47. La política hacia China y el avance en tecnología militar de ese país contribuyeron a esta decisión.
Con un presupuesto de 19.600 millones de dólares proyectado para los próximos cinco años, el NGAD representa el programa más costoso en el área de investigación y desarrollo de la Fuerza Aérea.
Colaboradores no tripulados CCA también ven reducidos sus fondos
El documento de los legisladores propone recortar más de 70 millones de dólares del programa de Aviones de Combate Colaborativos (CCA), que originalmente estaban incluidos dentro del presupuesto del NGAD.
Con estos ajustes, el financiamiento para los CCA quedaría en aproximadamente 487 millones de dólares para 2025. Las empresas Anduril y General Atomics lideran los desarrollos actuales en esta línea, orientada a complementar las capacidades del F-47 NGAD.

El programa CCA fue segmentado como una línea de financiación separada en el informe, lo que refleja un enfoque más detallado en el control del gasto. Aunque se recortaron fondos, la Fuerza Aérea aún mantiene planes para adquirir hasta 1.000 unidades.
Los drones CCA formarían parte esencial de la capacidad de penetración de alta gama, tal como indicó el general David Allvin en sus declaraciones, aunque no mencionó el NGAD de forma explícita.
B-21 Raider sufre recorte mientras se eleva la demanda de unidades
En paralelo a los recortes del NGAD y los CCA, el bombardero estratégico B-21 Raider, desarrollado por Northrop Grumman, enfrenta una reducción presupuestaria de 78 millones de dólares, también clasificada como “ajuste clasificado”.
Este recorte llega en un momento en el que la Fuerza Aérea ha expresado públicamente la necesidad de adquirir 145 fuselajes, superando las 100 unidades previstas inicialmente. Así lo anunció el general Anthony J. Cotton durante una conferencia el 18 de marzo de 2025.
Northrop Grumman ya había recibido un segundo contrato de producción de baja tasa (LRIP) antes de que finalizara 2024. La empresa prevé que la demanda aumente conforme se consolide la estrategia de disuasión estratégica.
Según Aviation Week, el presupuesto para los primeros cinco lotes del B-21 se redujo en 5.100 millones de dólares entre 2023 y 2025, lo que representa un descuento del 28% sin modificar el número de unidades adquiridas.

datos clave sobre los recortes y aumentos en programas militares
- Reducción de 325 millones de dólares al programa F-47 NGAD.
- CCA recibiría 487 millones si se aprueba un recorte de más de 70 millones.
- El B-21 Raider sufre un ajuste de 78 millones de dólares.
- Pratt & Whitney y General Electric completaron revisiones de diseño para el motor XA103 y XA102.
- El presupuesto total del B-21 bajó de 19.100 millones a 13.800 millones entre 2023 y 2025.
- La Fuerza Aérea solicitó 19.600 millones para el NGAD en los próximos cinco años.
Otros programas reciben fondos adicionales en el presupuesto 2025
Además de los recortes, los legisladores recomendaron aumentos en otros proyectos. El motor de próxima generación, denominado Adaptative Cycle Engines, recibió una asignación adicional de 100 millones de dólares.
Las compañías Pratt & Whitney y General Electric concluyeron en febrero de 2025 la revisión detallada de diseño (DDR) de sus propuestas, los modelos XA103 y XA102 respectivamente, que están destinados a propulsar el F-47.
El avión de alerta temprana E-7A Wedgetail, fabricado por Boeing, recibió 189 millones de dólares adicionales para 2025. La Fuerza Aérea planea adquirir 26 unidades para reemplazar al E-3 Sentry AWACS.
En cuanto al F-35 Lightning II, se añadieron 196 millones de dólares para dos F-35A más y 524 millones para cuatro F-35C adicionales para la Armada, además de 10 millones para el sistema de gestión térmica y más de 1.100 millones para el programa de actualizaciones C2D2.

Otras aeronaves y municiones también enfrentan ajustes presupuestarios
Algunos programas sufrieron recortes completos o parciales. Se eliminó por completo la compra de aviones C-40 por falta de una estrategia clara de adquisición, y se restaron 75 millones de dólares al programa KC-46 Pegasus debido a retrasos no especificados.
Las municiones de precisión también fueron afectadas: el misil aire-aire AMRAAM recibió un recorte de casi 58 millones; el SiAW, 21 millones; las bombas de pequeño diámetro II, 6 millones; y tanto el JASSM como el AIM-9X, cerca de 5 millones cada uno.
Sin embargo, se asignaron 240 millones adicionales al UAS Gray Eagle de la Guardia Nacional, y 60 millones más a los helicópteros UH-60 Black Hawk también de la Guardia.
Por último, el programa de helicópteros de rescate HH-60W Jolly Green II obtuvo 200 millones de dólares extra, con el fin de adquirir dos unidades más de las previstas inicialmente.