Con diseño innovador y producción masiva, el Renault FT definió la arquitectura básica de los tanques y su rol táctico hasta la actualidad.
El Renault FT surgió como respuesta al estancamiento en las trincheras
Durante la Primera Guerra Mundial, las condiciones en el frente occidental impulsaron la necesidad de nuevas estrategias para superar la guerra de trincheras. En ese contexto, el Renault FT surgió como un tanque ligero revolucionario, resultado de la colaboración entre el coronel Jean-Baptiste Eugène Estienne y el industrial Louis Renault. La propuesta apuntaba a desarrollar un vehículo compacto, ágil y de producción masiva que pudiera operar en conjunto con la infantería.
El diseño inicial enfrentó reticencias por parte de Renault, quien alegaba limitaciones técnicas y de producción. Sin embargo, el respaldo político y militar, sumado al impulso del propio Estienne, permitió que el proyecto avanzara. Para finales de 1916, un modelo preliminar en madera ya estaba listo, y en enero de 1917 se probó el prototipo definitivo. A pesar de las críticas internas, el general Pétain respaldó firmemente el proyecto, calificando al FT como un recurso clave para apoyar a las tropas.
En abril de ese año, el mando francés ordenó una primera serie de 150 unidades, cifra que aumentó exponencialmente hasta los 7.820 ejemplares solicitados en octubre de 1918. Aunque el armisticio limitó la producción final a unas 3.500 unidades, el Renault FT ya había dejado su huella como un componente esencial de las nuevas tácticas de guerra mecanizada.
Frente a modelos como el Mark V británico, el FT ofrecía una alternativa más ligera, maniobrable y eficiente. Esta visión sentó las bases para una reconfiguración del uso de vehículos blindados en combate.
Innovaciones clave del Renault FT que marcaron la evolución de los tanques
- Primero en incorporar torreta giratoria de 360 grados en un tanque de producción.
- Configuración interna: conductor al frente, motor atrás y armamento en la torreta.
- Diseño ligero de 6,5 toneladas, muy inferior a los tanques contemporáneos.
- Equipado con cañón de 37 mm o ametralladora Hotchkiss de 7,92 mm.
- Producción total de más de 3.800 unidades, con proyecciones mucho mayores.

Su diseño definió un nuevo estándar para los carros de combate
El diseño estructural del Renault FT se convirtió en el modelo dominante para los tanques del futuro. Su torreta giratoria ofrecía una ventaja táctica sin precedentes, permitiendo fuego en todas las direcciones sin mover el casco del vehículo. Esta disposición interna —con compartimientos bien diferenciados para motor, tripulación y armamento— se mantendría como la norma en generaciones posteriores de tanques.
El tanque podía montar un cañón Puteaux SA 18 de 37 mm o una ametralladora Hotchkiss, adaptándose así a diferentes necesidades de combate. Su blindaje frontal de hasta 16 mm era suficiente para proteger contra fuego ligero y metralla. La inclusión de una cola trasera redondeada facilitaba el cruce de trincheras, mientras que las orugas autotensionadas aumentaban la movilidad en terrenos difíciles.
Su operación requería únicamente de dos personas: un conductor y un comandante/artillero. Aunque el sistema de comunicación entre ambos era rudimentario —basado en golpes—, el diseño del FT permitía una coordinación razonable en condiciones de combate. Su simplicidad, combinada con funcionalidad, fue clave para su éxito.
Estas características técnicas permitieron al Renault FT superar los defectos de los primeros tanques pesados y establecer una fórmula efectiva que influiría en los diseños blindados por décadas.
Su despliegue en combate consolidó su eficacia en la guerra
El estreno en combate del Renault FT se produjo el 31 de mayo de 1918 en la llamada “Carga de Chaudun”. Treinta unidades del 501º Regimiento de Artillería Especial apoyaron una contraofensiva francesa cerca del bosque de Retz. A pesar de condiciones adversas, lograron desorganizar al enemigo con pérdidas mínimas, validando su diseño en condiciones reales.
Durante la Ofensiva de los Cien Días, su ligereza permitió transportarlo con facilidad y emplearlo en ofensivas rápidas, en contraste con los tanques pesados anteriores. Su adopción por aliados como Estados Unidos reflejó la confianza en su efectividad. En 1918, más de 3.000 unidades fueron construidas, con planes de producción que superaban los 12.000, frenados por el fin de la guerra.
El tanque fue también fabricado bajo licencia en otros países. Estados Unidos produjo el M1917, Italia desarrolló el Fiat 3000 y la URSS, basándose en unidades capturadas, creó el T-18. Su impacto en el desarrollo de doctrinas de guerra blindada fue inmediato y global.
Desde su uso por las fuerzas estadounidenses hasta las ofensivas españolas en Marruecos y la Guerra Civil Española, el FT demostró versatilidad operativa. Incluso se empleó en roles secundarios durante la Segunda Guerra Mundial y en conflictos posteriores como la Guerra Árabe-Israelí de 1948.
Su legado continúa vigente en el diseño y doctrina militar

El Renault FT consolidó el principio de que la disposición del armamento, la movilidad y la modularidad son más decisivas que el tamaño o el blindaje excesivo. Este enfoque anticipó las doctrinas que dominarían el siglo XX, desde la blitzkrieg alemana hasta el uso masivo de tanques como el T-34 soviético o el Sherman estadounidense.
Su éxito no solo radicó en su capacidad técnica, sino también en su facilidad de producción. Esta característica permitió que fuera adoptado por más de una docena de países y que participara en conflictos de muy diversa naturaleza, desde guerras coloniales hasta enfrentamientos entre grandes potencias.
A nivel simbólico, el Renault FT es un ícono de la innovación bélica. Se encuentra expuesto en museos militares de todo el mundo y continúa siendo estudiado como ejemplo de diseño funcional y adaptabilidad táctica. En 1940, Francia aún conservaba en servicio 1.560 unidades, prueba de su longevidad y relevancia.
Con una velocidad máxima de 20 km/h y un alcance operativo de 55 km, el FT no destaca por sus cifras, sino por cómo cambió las reglas del juego. Representó el paso decisivo de los tanques como experimentos aislados a ser parte esencial del aparato militar moderno.
Su influencia definió la era moderna de los blindados
Más allá de su tiempo, el Renault FT estableció un modelo replicado en cada diseño posterior de tanque. Su torreta giratoria y su estructura funcional aún son reconocibles en los vehículos de combate actuales. Fue un precedente esencial en la evolución de la guerra mecanizada.

El tanque se convirtió en un recurso estratégico capaz de redefinir enfrentamientos, combinando movilidad táctica, potencia de fuego y producción en masa. Su legado influyó tanto en diseños militares como en la planificación de operaciones en conflictos futuros.
La proyección internacional del Renault FT consolidó su posición histórica. En conflictos como el desembarco de Alhucemas o la defensa urbana en París durante 1944, su presencia fue decisiva. Incluso en los años 80, restos del modelo fueron reutilizados como fortificaciones en Afganistán.
El Renault FT no es solo un vehículo del pasado. Es un referente que demuestra cómo una solución práctica, desarrollada en tiempos de necesidad, puede convertirse en un estándar duradero. Su legado sigue presente en cada tanque que hoy circula por los campos de batalla del mundo.