La probabilidad de que Hezbolá haga un movimiento que intensifique las tensiones en el norte ha disminuido significativamente debido a la masiva explosión del martes en Beirut, según creen los funcionarios de defensa del ejército de Israel.
El miércoles las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y los oficiales de defensa se reunieron para evaluar el impacto de los acontecimientos en el Líbano, después de que el ejército elevara su nivel de preparación tras las tensiones en la frontera norte.
La evaluación fue que ahora Hezbolá es mucho menos capaz o dispuesto a hacer algo que pueda llevar a las dos partes a la violencia.
En esta etapa se decidió no reducir el despliegue de las FDI en el norte, pero el jueves se hará otra evaluación sobre si puede haber un retorno gradual a las operaciones de rutina a lo largo de la frontera norte.
El asesinato de un oficial de Hezbolá en Siria el mes pasado, en un ataque cerca de Damasco que el grupo atribuyó a Israel, llevó a las FDI a cerrar las carreteras y enviar tropas de refuerzo hacia el norte, en previsión de que el grupo tomara represalias.
La explosión del martes en el puerto de Beirut, en la que murieron más de un centenar de personas y miles resultaron heridas, tuvo lugar en un almacén donde se almacenaba un gran depósito de nitrato de amonio, supuestamente por negligencia. Una investigación de las circunstancias de la explosión descartó la posibilidad de que fuera el resultado de un sabotaje deliberado, e Israel se apresuró a aclarar que no estaba relacionado con el incidente.