Dana Silberman-Sitton pasó un año preparándose para este momento, pero nada pudo prepararla realmente para la despedida de sus seres queridos. En su discurso, utilizó los apodos de su hermana y sobrinos: Baz, Lulu y Firfir.
“Siempre soñamos con ser tías juntas, que nos llamaran así. Shiri, fuiste única, amorosa y protectora”, expresó.
Recordó el hogar en el que crecieron, marcado por el amor, la compasión y el respeto. “Papá y mamá nos educaron para ser mujeres fuertes, para amar y aceptar las diferencias”, afirmó.
Cuando ambas se convirtieron en madres, solían recoger a sus hijos del preescolar y visitaban a sus padres, Margit y Yossi Silberman, quienes también fueron asesinados el 7 de octubre. Terroristas de Hamás quemaron su casa en Nir Oz.
“Siempre corrían a abrazar y besar a los niños. Nos mirábamos y decíamos: ‘No nos necesitan aquí’”, recordó Sitton. “Ahora, Baz, estás con ellos. No me preocupa”.
Dirigió unas palabras a Ariel, su sobrino apodado “Lulu”. “Solo fui tu tía por cuatro años, pero cada instante fue un orgullo”, dijo. “Voy a extrañar tu forma de caminar como un hombrecito, tu risa, tu mirada bondadosa y tus abrazos”.
También habló a Kfir, conocido como “Firfir”. “Apenas tuve nueve meses para conocerte, pero fue suficiente para enamorarme de ti. Sonriente, puro y pelirrojo, nunca me decepcionaste”.
Pidió perdón en nombre de los líderes del país y de las fuerzas de seguridad que no estuvieron para proteger a la familia ese día y que tardaron en traerlos de regreso.
“Por favor, protégenos desde donde estés. Cinco ángeles que son solo míos. Baz, abraza fuerte a mamá y papá por mí. Cuídalos”, suplicó. “Mándanos fuerzas para expulsar el mal y dejar solo el bien”.
Aseguró que los responsables fracasaron en su objetivo. “Juramos, como lo hicimos con mamá y papá, que los monstruos del otro lado de la cerca no lograrán su cometido. No nos derrotarán ni destruirán”, afirmó.
“Al contrario, su intento fracasó porque nos unimos, porque somos más fuertes, porque nos volvimos invencibles. Ellos perdieron”.