La hija de Hassan Nasrallah, líder de la organización terroristas Hezbolá con sede en el Líbano, Zainab, dijo ayer en declaraciones a la prensa que su padre “no vive bajo tierra”, contrariamente a los que se cree. “Tiene todo lo que necesita y lleva una vida normal en todos los aspectos, a excepción a todo lo relacionado con el transporte, que requiere medidas de seguridad”, explicó.
En una entrevista para al-Ahad, la familiar del jefe de Hezbolá, de 33 años de edad, añadió que “el destino de Israel es conocido para nosotros”. Según dijo, “el ejército que alguna vez supo estar invicto, será borrado del mapa y seguiremos rezando en la mezquita de al-Aqsa. De eso estoy segura”.
Al ser consultada sobre las sanciones de Estados Unidos sobre Irán, Zainab explicó que ellos también saben muy bien lo que es vivir bajo una crisis económica debido a la intervención occidental.
“Nadie está satisfecho con la situación, pero sabemos cómo lidiar con esto”, dijo Nasrallah. Sobre los cambios que generó la última guerra que enfrentó a Israel con la organización que lidera su padre en 2006, Zainab contó que previamente solía ver más seguido a quien le dio la vida. “Actualmente nos vemos unas pocas veces al año”, contó.
En relación al estilo de vida de la familia Nasrallah, la hija del jefe de Hezbolá, indicó: “Somos de clase media. Mi padre suele decir que debemos llevar una vida modesta”.
El portal de Internet del Servicio de Seguridad General de Israel explica que Hezbolá fue creado en 1982 a manos de las Guardias Revolucionarias iraníes que llegaron al Líbano durante la primera guerra en ese país, como parte de la política exterior de Irán para exportar la revolución islámica.