A primera hora de la mañana del domingo, los agentes de la comisaría de Beit Shemesh recibieron un informe sobre un hombre árabe sospechoso en un barrio haredí que vendía cajas de gallos y pollos.
Los policías localizaron al sospechoso y comenzaron a investigar las circunstancias que rodeaban su presencia en la ciudad. Una rápida comprobación reveló que se trataba de un infiltrado palestino ilegal, un palestino de 20 años residente en la región de Nablús, y fue entregado para ser interrogado.
Los investigadores policiales se sorprendieron al descubrir su profundo conocimiento de la ley judía, ya que descubrieron que había venido a vender gallos y pollos en el barrio de Beit Shemesh antes de Yom Kippur, cuando es costumbre llevar a cabo el ritual de las “Kaparot”.
Según la antigua tradición judía, se gira un gallo alrededor de la cabeza y se sacrifica como expiación por los pecados cometidos. En la actualidad, mucha gente utiliza dinero que se introduce en un pañuelo y se gira tres veces alrededor de la cabeza mientras se recita: “Este dinero irá a la caridad, y yo tendré una buena y larga vida, y la paz”.
Al realizar un registro, la policía encontró en su poder una gran cantidad de dinero, que supuestamente había recibido por la venta de su “mercancía de plumas”.
También averiguaron que era la tercera vez que entraba ilegalmente en Israel y que, durante el último mes, había sido sorprendido en el centro del país e interrogado al respecto.
Al término de la investigación, el sospechoso será puesto a disposición judicial tras la petición de la policía de prorrogar su detención.