El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, confirma que habló sobre el deseo de Washington de ver pausas humanitarias en los combates de Gaza.
Reconoce que en sus conversaciones con funcionarios israelíes se plantearon cuestiones legítimas sobre la mejor manera de utilizar esa pausa para permitir la entrada de más ayuda, garantizar la liberación de los rehenes e impedir que Hamás utilizara el cese temporal en su beneficio.
Blinken dice sin rodeos: “Tenemos que hacer más para proteger a los civiles palestinos”.
Reitera que Israel tiene derecho a defenderse, pero “cómo lo haga importa”.
Sostiene que proteger a los palestinos es “lo correcto” y que no hacerlo “hace el juego a Hamás”.
También lleva a llenar de ira a posibles socios para la paz y a alienar a los posibles socios de Israel en la región como bueno.
Blinken afirma que, al igual que le ha dolido ver cómo la carnicería ha afectado a los niños israelíes, no ha sentido nada diferente al ver cómo sacaban a niñas y niños palestinos de entre los escombros de los edificios bombardeados por Israel.
“Cuando les veo, cuando les miro a los ojos desde las pantallas de televisión, veo a mis propios hijos”, dice Blinken. “¿Cómo no voy a hacerlo?”.
El secretario aclara que Hamás no se preocupa por los palestinos y los utiliza como escudos humanos, colocando su infraestructura y combatientes en edificios residenciales, escuelas, mezquitas, hospitales.
Blinken dice que discutió con Israel los pasos a seguir para luchar en estas condiciones – “un consejo que solo el mejor de los amigos puede ofrecer”.