El gobierno israelí informó este viernes que ha recibido el listado de rehenes que serán liberados mañana por Hamás.
Para el sábado está prevista la liberación de tres hombres. «Tras revisar la lista y notificar a sus familias, se emitirá una declaración con más detalles», indicó la Oficina del primer ministro.
Las familias de los tres rehenes confirmaron que siguen con vida y fueron notificadas sobre su próxima liberación. Horas después, se corroboró que los liberados serán Yarden Bibas, Ofer Kalderon y Keith Siegel.
Residente del kibutz Nir Oz, Yarden Bibas, de 35 años, se desempeñaba como soldador y se destacaba por su entusiasmo en aprender nuevas técnicas. Amante de la música y la comedia, quienes lo conocen lo describen como un hombre cálido y de gran sensibilidad.
Fue secuestrado el 7 de octubre en su hogar, donde vivía con su esposa Shiri y sus hijos Ariel y Kfir, quienes aún permanecen cautivos en Gaza. Israel teme que su esposa e hijos, los rehenes más jóvenes, ya no sigan con vida.
Ofer Kalderon, de 54 años, también residente de Nir Oz, se especializaba en carpintería y diseño de cocinas. Apasionado del ciclismo, el senderismo y el modelismo de aviación, su entorno lo recuerda como un hombre cercano y alentador. Hamás lo secuestró en su hogar junto a sus hijos, Sahar y Erez, quienes lograron recuperar su libertad tras 52 días de cautiverio.
Con 65 años, Keith Siegel vivía en el kibutz Kfar Aza tras emigrar desde Chapel Hill, Carolina del Norte, hace más de cuatro décadas. Dedicado a la terapia ocupacional, ayudó a muchas personas mientras disfrutaba de la naturaleza y del tiempo con sus nietos. Hamás lo tomó como rehén el 7 de octubre, junto con su esposa Aviva, quien fue liberada luego de 51 días en cautiverio.
Las autoridades israelíes demandan que Hamás respete su compromiso de liberar a los rehenes sin repetir los incidentes ocurridos durante la reciente entrega de Agam Berger, Arbel Yehud y Gadi Mozes. En esa ocasión, una multitud en Gaza rodeó los vehículos de la Cruz Roja que los transportaban, generando gran indignación en Israel.
El gobierno israelí ha advertido a los mediadores que no tolerará nuevas situaciones donde los rehenes sean puestos en peligro por grupos hostiles al momento de su liberación.