El jueves, los fiscales Gali Baharav-Miara y del Estado publicaron un comunicado informando sobre el interrogatorio de la periodista Zvika Klein y la citación de otros periodistas para testificar.
En el comunicado, se destaca el compromiso de las fuerzas del orden con la libertad de prensa y se asegura que la política de aplicación de la ley sigue siendo la misma. Además, se mencionó que se están tomando medidas para limitar el número de periodistas convocados para declarar.
“La investigación de las sospechas sobre la promoción de los intereses de Qatar por parte de asesores del primer ministro requiere tomar declaración pública a periodistas”, señala el mensaje oficial. “Sin estos testimonios, no podemos esclarecer los hechos relevantes”.
Sobre el interrogatorio a Klein, quien ocupa el cargo de editor en jefe del Jerusalem Post, se explicó que inicialmente se le había solicitado su testimonio como testigo, no como sospechoso.
Durante su declaración, surgieron fuertes sospechas de que Klein, junto con los asesores del primer ministro, formaba parte de una red que recibía favores de Qatar a cambio de promover sus intereses, según el comunicado. Esto llevó a la decisión de proceder con un interrogatorio en calidad de sospechoso, centrado en los favores de Qatar.
El mismo día, el Tribunal de Magistrados de Rishon Lezion resolvió extender la detención de Eli Feldstein y Yonatan Urich hasta el viernes, rechazando la solicitud policial de prolongar sus arrestos por una semana más.
Además, tres periodistas tienen previsto declarar en calidad de testigos el jueves.