Un alto funcionario militar israelí expresó al Wall Street Journal que la única forma de resolver los enfrentamientos con Hezbolá en la frontera norte con el Líbano es intensificar las operaciones israelíes.
“Hay una salida y es escalar”, declaró el funcionario. “Israel no puede detenerse en este momento. Es peligroso para toda la región”.
Estas declaraciones se dieron el mismo día que Naim Qassem, secretario general adjunto de Hezbolá, advirtió que una guerra con Israel podría expulsar a los israelíes del norte “de una vez por todas”.
Desde el 8 de octubre, Hezbolá ha atacado casi diariamente comunidades y puestos militares israelíes en la frontera, en apoyo a Gaza durante la guerra actual.
Las escaramuzas en la frontera han causado la muerte de nueve civiles israelíes y 11 soldados y reservistas de las FDI. También se han reportado ataques desde Siria, aunque sin heridos.
Hezbolá ha informado que 289 de sus miembros han sido asesinados por Israel durante las escaramuzas, la mayoría en el Líbano y algunos en Siria. Además, en el Líbano han muerto 56 activistas de otros grupos terroristas, un soldado libanés y al menos 60 civiles, incluyendo tres periodistas.
Israel ha amenazado con declarar guerra si Hezbolá no se retira de la frontera y continúa amenazando a las comunidades del norte, de donde ya se han evacuado aproximadamente 70,000 personas para evitar los combates.