Israel anticipa cambios en los términos del potencial acuerdo para la liberación de rehenes con Hamás en los días venideros, según informó un funcionario israelí a The Times of Israel. Entre las posibilidades discutidas figura una pausa en los combates de 10 semanas a cambio de la liberación de 33 rehenes.
“Israel ha ido más allá al mostrar flexibilidad para llegar a un acuerdo”, señaló el funcionario. Adicionalmente, se contempla que los palestinos puedan regresar al norte de Gaza sin pasar por controles de seguridad israelíes, considerándose que Egipto se encargue de estos controles, aunque aún no se ha decidido nada al respecto.
El funcionario subrayó que Israel no aceptará declarar el fin de la guerra bajo ninguna circunstancia. Por otro lado, The Wall Street Journal, citando a funcionarios egipcios, reportó que una propuesta redactada con ayuda de Israel, pero aún sin su respaldo, incluiría “la liberación de al menos 20 rehenes a lo largo de tres semanas a cambio de un número no especificado de terroristas palestinos presos”.
Esta propuesta también plantea la posibilidad de extender la tregua por la liberación de un rehén por día, y una segunda fase que contemplaría una tregua de 10 semanas en la cual se discutiría la liberación de más rehenes y una pausa en los combates de hasta un año. Según informa el WSJ, Hamás inicialmente recibió positivamente esta propuesta, pero se opuso al hecho de que no terminaría permanentemente la guerra.
Canal 12 informó que Israel está dispuesto a liberar a 900 terroristas palestinos presos a cambio de entre 20 y 33 rehenes, lo que equivaldría a entre 27 y 45 prisioneros por rehén, una oferta que supera las negociaciones previas de marzo y noviembre.
El funcionario indicó que Jerusalén aguarda una respuesta de Hamás sobre la última oferta para el miércoles por la noche. Respecto a la posibilidad de que la Corte Penal Internacional emita órdenes de arresto contra funcionarios israelíes, afirmó que Israel “quiere claridad de la CPI” y agregó que, en realidad, ha sido Estados Unidos, y no Israel, quien ha estado en contacto directo con la CPI.