BERLÍN – La emisora internacional alemana Deutsche Welle dijo el domingo que suspende la cooperación con un socio jordano, Roya TV, debido a la preocupación por el contenido antiisraelí y antisemita y las caricaturas en sus medios sociales.
La Deutsche Welle manifestó que se había asociado con Roya TV porque la emisora abordaba temas como la igualdad de género, los derechos de las minorías en Jordania y la promoción de la alfabetización mediática de los jóvenes.
Pero Guido Baumhauer, un alto ejecutivo de la compañía alemana, expresó que tendrá que reevaluar la cooperación porque “varias piezas de contenido difundidas a través de los canales de medios sociales de la emisora no son definitivamente consistentes con los valores de DW”. Añadió en un comunicado: “Lamentamos sinceramente no haber advertido estas imágenes repugnantes”.
La empresa declaró que se distancia “vehementemente” de tales contenidos y “lamenta su valoración inicial de que Roya TV no es antiisraelí”.
Los acuerdos de colaboración de la cadena pública alemana implican que Deutsche Welle suministre contenidos periodísticos.
Israel y Jordania firmaron la paz en 1994 y mantienen estrechos vínculos en materia de seguridad. Sin embargo, las relaciones diplomáticas han sido tensas en los últimos años debido a las tensiones en el complejo del Monte del Templo, en Jerusalén, y a la expansión de los asentamientos judíos en Cisjordania por parte de Israel.
El viernes, Deutsche Welle dijo en un caso separado que suspendía a cuatro empleados y a un freelance durante una investigación sobre las acusaciones de que expresaban opiniones antiisraelíes y antisemitas.
El diario alemán Sueddeutsche Zeitung había citado comentarios en las redes sociales supuestamente realizados por miembros del servicio árabe de DW, incluidos algunos que parecían restar importancia al Holocausto o perpetuar estereotipos antijudíos.
DW manifestó que solicitó una investigación externa independiente. La investigación será llevada a cabo por la exministra de Justicia alemana Sabine Leutheusser-Schnarrenberger y el psicólogo Ahmad Mansour.