Un nuevo sondeo reveló un posible avance de los partidos en la Knéset, mientras que Unidad Nacional, de centroizquierda, registró una caída hasta los 14 escaños.
Según los resultados publicados por el diario Maariv, el Likud alcanzaría 24 escaños si las elecciones se celebraran hoy. Yisrael Beytenu seguiría con 16, mientras que Unidad Nacional, liderado por Benny Gantz, y Yesh Atid, encabezado por Yair Lapid, empatarían en tercera posición con 14 escaños cada uno. El partido Demócrata quedaría apenas por detrás, con 13.
Shas reuniría 10 escaños, superando por poco a Otzma Yehudit, que llegaría a nueve. Judaísmo Unido de la Torá (UTJ) obtendría seis, consolidando su posición entre las fuerzas más pequeñas.
Tanto Hadash-Ta’al como Ra’am lograrían cinco escaños cada uno. El Sionismo Religioso, en cambio, obtendría solo cuatro, ubicándose como la formación más reducida del Parlamento.
El panorama por bloques arroja 53 escaños para los partidos de la coalición actual, frente a 57 para la oposición de centroizquierda. Las dos formaciones árabes, que usualmente no se integran en coaliciones, conservarían los 10 escaños restantes.
Una posible candidatura de Naftali Bennett modificaría notablemente el equilibrio: su partido alcanzaría 29 escaños, desplazando al Likud al segundo lugar con 21. Los Demócratas sumarían 10, mientras que Yesh Atid, Shas e Yisrael Beytenu empatarían con nueve cada uno. Unidad Nacional y Otzma Yehudit bajarían a ocho escaños, seguidos por UTJ con siete. Hadash-Ta’al y Ra’am mantendrían cinco cada uno, y el Sionismo Religioso no lograría representación parlamentaria.
En ese escenario hipotético, los partidos contrarios a Netanyahu sumarían 65 escaños, frente a los 45 de su coalición. Los 10 escaños de los partidos árabes continuarían fuera de cualquier alianza formal.